La muerte de un joven en una pelea se convierte en una causa sin fin

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José Barrionuevo fue condenado a tres años de prisión en suspenso por el homicidio de Gustavo Niz, ocurrido el 29 de agosto de 2009 • Después de muchos planteos, la justicia determinó que se debe dar un nuevo veredicto • Pero la situación jurídica impide llegar a un final técnico.

En el TOC Nº, los jueces Héctor Ameigeiras, Roberto Boccacci y Carlos Gallasso deberán definir esta situación en la causa contra Barrionuevo.
En el TOC Nº, los jueces Héctor Ameigeiras, Roberto Boccacci y Carlos Gallasso deberán definir esta situación en la causa contra Barrionuevo.

El pasado viernes en el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 se iba a realizar un nuevo juicio en la causa contra José Barrionuevo por el homicidio de Gustavo Niz, ocurrido el 29 de agosto de 2009. Si bien el imputado había sido condenado a tres años de prisión en suspenso en 2011 por el Tribunal Oral en lo Criminal N° 4 que lo encontró culpable de “Homicidio culposo con el uso de arma de fuego” la resolución fue apelada y la Cámara de Casación determinó que se lleve a cabo un nuevo veredicto, principalmente por el tipo de calificación legal que se le impuso a Barrionuevo.

Tres años después, el imputado llegó una vez más al banquillo de los acusados. Las partes y sus patrocinantes letrados, la defensora oficial Celina Bereterbide por Barrionuevo, el fiscal Adrián Landini y el doctor Ariel Fusco patrocinante de la madre del joven fallecido, Silvia Basualdo se realizó el encuentro con los jueces del TOC Nº 1 Héctor Ameigeiras, Roberto Boccacci y Carlos Gallasso.

Durante el encuentro, realizado cerca del mediodía, las partes coincidieron en que Casación solo se refirió al veredicto y la sentencia por lo que no se debía volver a enjuiciar ya que esa parte no había sido anulada y el acta del juicio quedaba firme. Además, se podría incurrir en un doble juzgamiento a la persona, algo que es ilegal.

Es por ello que el fiscal pidió que se valore el proceso ya realizado y volvió a pedir lo que en su momento: que el imputado buscó la situación al tomar la actitud temeraria de salir con un arma, descartó los resultados de la pericia psicológica realizada días antes del debate de 2011 que acreditarían “emoción violenta” y pidió que se lo declare culpable de “Homicidio simple” y se lo condene a 15 años de prisión, accesorias legales y costas.

Por su parte, la doctora Bereterbide planteó que no se debía volver a enjuiciar a Barrionuevo y coincidió en que se vuelva a valorar el proceso anterior. Además sostuvo que su defendido ya tuvo un juicio que el Tribunal debía tomar el caso y absolverlo. En tanto, que si el Tribunal consideraba que no se incurría en un doble juzgamiento, cuando valoren la prueba se le dé la absolución por haber actuado en legítima defensa. Se lo califique como exceso en la legítima defensa y que de no compartir esta postura se considere que actuó en estado de emoción violenta. Solicitó que en ambos casos se le imponga el mínimo de la pena de prisión y que la condena sea en suspenso, tal como lo hiciera en el juicio desarrollado en 2011.

El Tribunal convocó a las partes para el próximo lunes 27 donde darán a conocer su veredicto tras la deliberación correspondiente sobre el caso.

La resolución anterior

En 2011 el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 4, integrado por los jueces Fabián Brahim, Miriam Rodríguez y Patricia Mallo, por unanimidad, declaró culpable a José Barrionuevo y lo condenó a tres años de prisión de cumplimiento en suspenso, inhabilitación para la portación de armas de fuego y las costas del juicio por ser hallado “autor material penalmente responsable del delito de Homicidio culposo con el uso de arma de fuego”. Además, para poder gozar de la prisión en suspenso debería cumplir una serie de condiciones.

El Tribunal consideró el homicidio con exceso en la legítima defensa. Es que el artículo 35 del Código Penal establece que cuando hay exceso en los medios empleados en la legítima defensa, se aplica la pena prevista para la figura culposa del delito de que se trate. De allí que se le otorgó la pena de un homicidio culposo.

El fallo cayó muy mal entre los familiares del joven fallecido, y al finalizar el encuentro en la sala de audiencias –que en todo momento contó con la presencia de al menos cuatro efectivos– hubo un encuentro con familiares de Barrionuevo que pudo ser rápidamente apaciguado.

En el debate se oyeron las declaraciones de los testigos del hecho, los jóvenes que estaban con Niz aquella noche, los dueños del taller donde se realizó la fiesta, la esposa de Barrionuevo y los efectivos policiales que actuaron tras el luctuoso episodio.

 

El contexto de los hechos

La muerte de Niz se dio en un contexto de años de enfrentamiento entre dos familias en conflicto, viviendo en el mismo pedazo de tierra. En la delantera vivía Barrionuevo, su esposa e hijos, y en la trasera la familia Niz. De la causa surge que los Niz se instalaron en el lugar porque un hermano de Barrionuevo les prestó el mismo.

Desde hacía años había inconvenientes entre ellos, y existían varias denuncias, principalmente de Barrionuevo en contra de integrantes de la familia Niz.

El 29 de agosto de 2009 en calle 39 entre 106 y 108, alrededor de las 3:30 de la madrugada, un grupo de jóvenes se encontraba escuchando música y provocando ruidos molestos en la entrada de la casa de José Barrionuevo. El albañil gritó en varias oportunidades que cesara el bullicio. En un momento salió armado y realizó disparos al aire.

Los jóvenes que se encontraban en el lugar se retiraron rápidamente. Excepto Gustavo Niz, de 21 años, quien habría arremetido contra Barrionuevo, según éste con una botella de cerveza rota, y según los amigos de Niz, con las manos vacías. En un momento, según Barrionuevo, fue acorralado por el joven en la puerta de su casa. Se produjo el disparo que le dio en el tórax a Gustavo Niz, lo que le provocó la muerte minutos después.

Autor: Redacción

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