El municipio debe pagar por la muerte de un niño en un predio

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La Corte bonaerense confirmó un pronunciamiento de la Cámara mercedina que condenaba a la Municipalidad a resarcir a la madre de un niño fallecido por la caída de un arco de fútbol • Fue en barrio Blandengues, en octubre de 2000.


La Suprema Corte bonaerense confirmó la condena al municipio por la muerte de un niño de 8 años de edad en un espacio público.
El hecho ocurrió el viernes 13 de octubre del 2000 y tras 14 años, la justicia entendió que la Municipalidad de Mercedes era civilmente responsable por el hecho, debido a que el desgraciado accidente se produjo debido a los desperfectos o vicios de un arco de fútbol se cayó sobre el niño.
Eran las 18 horas cuando el chico –entonces de 8 años de edad– concurrió junto con sus hermanos y primos al festejo del ‘Día de la Madre’ organizado por la Sociedad de Fomento del barrio Blandengues en el predio donde funcionaba la sede, calles 103 y 14.
El predio en cuestión es propiedad de la Municipalidad de Mercedes.
En la parte trasera del citado predio municipal, existía un predio destinado a juegos de los niños que concurrían al lugar. Siendo aproximadamente las 18:30, mientras el niño se encontraba jugando en el sector recreativo, uno de los arcos de fútbol existentes cayó sobre el citado menor, golpeándolo en la cabeza y haciéndole perder el conocimiento.
Luego de ser atendido en la Clínica Cruz Azul y dado la gravedad de las lesiones sufridas, el menor fue derivado a la Clínica ‘Dar Vida’, sita en Campo de Mayo. Lamentablemente, el menor cayó en un estado de coma irreversible que culminó con su deceso dos días después.

►Demanda
La demanda –patrocinada por el doctor Atilio Rossello– buscó responsabilizar al municipio fundándose en que el predio en donde ocurrió el accidente, era de propiedad de la Municipalidad de Mercedes. De allí se desprende su responsabilidad civil, a tenor de lo dispuesto por el artículo 1113 del Código Civil.
Además –según el letrado patrocinante de la madre del menor– resultaba evidente que el accidente se produjo debido a los desperfectos que presentaba el arco de fútbol en el que estaban jugando los niños.
La circunstancia que el Municipio le facilitare el predio a un grupo de vecinos agrupados en una sociedad de fomento, carente de personería y de toda responsabilidad, no la eximía de la responsabilidad que, como propietaria del inmueble, le corresponde por los perjuicios causados a terceros, según se sostuvo en el escrito de demanda.
Debe tenerse presente que en el pleito se debatió sobre el uso y goce de un espacio público municipal, y por ende se atacó la responsabilidad del municipio por el daño que el uso y goce de la cosa pública pueda causar a terceros.
El letrado sostuvo que el hecho que dio motivo a la causa se origina por el riesgo propio de la cosa –el inmueble y el arco de fútbol–, no siendo eximente de responsabilidad la falta de intención. Si el lugar era peligroso para los niños, debieron extremarse las medidas para que los mismos no ingresaren al mismo (alambrados, cercas); en cuanto al arco, resultaba evidente que presentaba deficiencias, ya que de lo contrario no se hubiese caído sobre el malogrado niño.
Con esa plataforma fáctica el señor Juez de Primera Instancia procedió el rechazo de la demanda, por entender que el hecho se produjo por culpa de la víctima –el menor y/o sus padres– que no lo habrían cuidado.
Los familiares del menor apelaron el pronunciamiento, y con fecha 21 de setiembre de 2009, la Cámara en lo Civil y Comercial departamental, procedió a dictar sentencia, revocando la de primera instancia y haciendo lugar a la demanda contra la municipalidad de Mercedes.
El fundamento de la sentencia fue que por tratarse de un predio cuya titularidad era ejercida por el municipio, era éste quien debió tomar los recaudos para que los niños no se pudieran introducir a la cancha de fútbol, sin el debido cuidado de los mayores, cosa que lamentablemente no sucedió. Sostuvo la Cámara en tal oportunidad que “el caso, tal como lo propone la parte actora en la presentación inaugural y en el escrito de expresión de agravios, puede encuadrarse en la segunda parte del art. 1113 del Código Civil. En efecto, la peligrosidad potencial de la cosa inerte, en el caso del arco de fútbol, es una cualidad que le incorporan dicho objeto no sólo su estructura y dimensiones (compuesto por caños de hierro de aproximadamente 10 a 15 cm. de diámetro, 2 metros de alto y 2,50 metros de ancho), sino también su deficiente instalación (movible), y la circunstancia de que al predio donde se encontraba colocado concurrían habitualmente vecinos y según datos aportados por algunos testigos lo hacían con libre acceso niños para jugar al fútbol (v. declaraciones testimoniales). La conjunción de todos estos elementos torna al mentado objeto en una cosa generadora de potencial peligrosidad con la consecuente contingencia o probabilidad de ocasionar daños a las personas”.
Al analizar el caso de la probable culpa de la madre, la Cámara sostuvo: “Y todo esto ocurrió en un espacio semi público, un día en el cual se festejaba el “Día de la Madre”, en una Sociedad de Fomento de Mercedes, a pocas cuadras de la casa del menor, y en un horario que podría decirse razonable. Por otra parte, el menor no estaba solo sino que estaba acompañado por su hermano de 12 años, primos y una tía mayor de edad. A esta altura cabe razonar respecto de cuál o cuáles hubieran sido las posibilidades de la madre de haber impedido el hecho en la hipótesis de haber estado presente en el evento ejerciendo una vigilancia activa sobre su hijo. Y aunque sea una elaboración puramente conjetural, entiendo que la situación de riesgo siempre estuvo presente, no solo para el menor fallecido sino para todos los concurrentes al lugar ese día. Por lo tanto, todas las circunstancias relatadas indican que no corresponde atribuir responsabilidad indirecta o “refleja impropia” a la madre del menor”, dejando establecido que su autorización para concurrir a la Sociedad de Fomento del Barrio Blandengues de Mercedes aproximadamente a las 18 del viernes 10 de octubre de 2000 y su no acompañamiento no contribuyeron causalmente a la producción del daño.
Para la Cámara las diligencias necesarias debieron, en el caso, ser tomadas por la autoridad pública. Para la alzada la municipalidad debió supervisar, controlar y, en su caso, “incrementar las condiciones de seguridad en las zonas propias donde se organizan eventos, se practican deportes o se juega, que necesariamente deben contar con la protección apropiada”.
Contra tal sentencia el Municipio demandado procedió a interponer recurso extraordinaria por ante la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, la que con fecha 21 de mayo del corriente año, procedió a dictar sentencia definitiva, confirmando por el voto mayoritario de sus integrantes la sentencia dictada por la Cámara, y acogiendo recurso de la accionada en cuanto a la reducción de la tasa de interés fijada.
En el mes de septiembre último el Municipio procedió abonar la primera de las cuatro cuotas convenidas para el pago.

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Autor: Mesa de Noticias

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1 comentario

Por fin se hizo justicia para con este niño. El Intendente mas sus funcionarios mas los empleados de Plazas y Jardines,deben estar muy atentos a todo lo inherente a la ciudad. Deben concurrir asiduamente a estos lugares públicos a constatar el estado de los elementos que pueden perjudicar en forma trágica a los habitantes.El Intendente en vez de viajar tanto para concretar un cargo público mayor al que tiene actualmente,debe mirar a la población mercedina cuáles son las necesidades urgentes y aplicar en forma inmediata lo indispensable para que todos/as vivamnos en paz,con tranquilidad de no ser perjudicados por elementos viales,en parques,plazas,caminos,calles, etc.etc. O sea:que el Sr.Selva esté mas en su ciudad que estar al lado de políticos para las fotos y “rasguñar” cargos en la provincia.Que piense y actúe mas por la gente de Mercedes, mas que en beneficio propio.

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