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Dos mujeres piden justicia por un caso de abuso infantil

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Noemí Moreira, abuela de los pequeños.

Madre y abuela denunciaron ante tribunales locales y federales al padre de dos criaturas • Dos informes médicos son contradictorios, pero la pericia psicológica de una especialista es concluyente • Las mujeres peregrinan por distintos domicilios, amenazas por el acusado

Urgen a la justicia mercedina actuar con prontitud ante caso de abuso sexual infantil en Mercedes. Se presume corrupción y tráfico de influencias.

El presunto pedófilo, quien es el padre de las criaturas, sigue libre. Pese a las denuncias correspondientes, el acusado ha violado tres veces el perímetro de cercanía, amenazando de muerte a la madre y a la abuela. Ante la lentitud del proceso judicial en Mercedes, las mujeres temen por su vida y la de los niños.

Los hechos

Con un parte médico, y las denuncias en la mano se presentó a la redacción de El Nuevo Cronista Esther Noemí Moreira, abuela de los niños, para denunciar los hechos y hacer el caso público, como medida de auxilio ante la lentitud y posible corrupción en el proceso.

El nombre del presunto culpable es D.A.G. de 34 años de edad, vecino de Gowland, quien de acuerdo a lo descrito en los documentos presentados y la versión de la abuela, secuestraba por horas a sus hijos (un bebé de 6 meses y una niña de 2 años 10 meses) para llevarlos de forma separada, a una choza en el campo a la que solo tenía acceso él, donde presuntamente aprovechaba para abusar de los menores. Al mismo tiempo forzaba a la madre a hacer trabajos duros para mantenerla ocupada en la quinta donde vivían.

La madre de los menores, Romina Gisele Galassi de 24 años, presentó la denuncia el 19 de octubre de 2013 en la UFI 3 de Mercedes (IPP Nº 12573).

Actitudes sospechosas

Las sospechas se acentuaron después de analizar una serie de actitudes extrañas del padre de los niños, que no tenía relaciones sexuales con su pareja Romina, y en cambio prefería ausentarse por períodos prolongados con su hija. La abuela narra que después por las mañanas, la niña no quería que le cambiaran el pañal diciendo “nana-culo-papá”. Cabe aclarar que la pequeña, con casi tres años, prácticamente no hablaba. Según su familia, comenzó a articular el lenguaje al poco tiempo de ser separada de estas situaciones cotidianas.

Además el hombre insistía en dormir con el bebé en contadas ocasiones. La madre comenzó a observar que el bebé presentaba raspaduras en su colita y a menudo “tenía en el pañal algo como dulce de leche”.

La gota que derramó el vaso fue cuando el padre se llevó un día a la niña al monte. Romina, la madre, salió a buscarlos después de haberse ausentado por horas. Acto seguido, cuando él se fue a trabajar, aprovechó para llamar a su madre e irse de la casa.

Posteriormente llevaron a los menores a una revisión médica el 19 de octubre con el doctor Carlos Cángaro, quien no detectó lesiones en los niños, pero sí una marcada dilatación anal. De acuerdo con la abuela, en ambos casos era exagerado. El médico se ofreció como testigo de la causa.

Otra pericia médica, en cambio, de la doctora Graciela Garcerón, abre dudas sobre el caso.

Ante la desesperación por agilizar el trámite, la abuela acudió a Capital Federal a buscar ayuda. Se presentó ante la Fiscalía Federal Nº 10.

Mientras esperan respuesta de la justicia, ambas mujeres peregrinan por distintos domicilios, custodiadas por un familiar.

Intervención en Mercedes

Poco después la madre y la abuela de los niños, solicitaron el apoyo de la abogada Mabel Lassi para el seguimiento del caso en Mercedes. La letrada patrocinante de Romina, se encarga del caso e inmediatamente le recomienda a Noemí y a Romina buscar a profesionales en la materia para hacer los diagnósticos y pruebas psicológicas a ambos niños. Las contacta con la licenciada Elsa Grassano, psicóloga especialista en el tema y fundadora de la SAP (Sociedad Argentina de Psicoanálisis), quien realizó las pruebas psicológicas correspondientes a los menores y ofreció un informe pormenorizado que arrojó como resultado que en ambos casos, hubo abuso sexual de parte del padre. Y que los dos menores necesitan de manera urgente un tratamiento psicológico con profesionales en niños abusados. También requieren atención médica, ya que ambos presentan soplos en el corazón, que no tenían al momento de nacer, y que se atribuyen a un “excesivo estrés”. De acuerdo con la doctora Lassi, Elsa Grassano también está en disposición de atestiguar en favor de los niños, si así lo requiere la justicia.

El objetivo principal, según Mabel Lassi, es proteger a las criaturas, y “buscar que se aplique el derecho, camino a la verdad y a la justicia”. El pedido específico sería la detención inmediata del presunto abusador, así como la solicitud de la Cámara de Géssel para transparentar el caso y darle un tratamiento adecuado.

Presunto tráfico de influencias

De acuerdo con declaraciones de la abuela, el caso podría presentar ciertas irregularidades:

• Cuando se hicieron las denuncias correspondientes, se le aplicó una pericia al acusado que no estaba orientada al tema de abuso sexual, sino más bien vinculada a brindar datos generales básicos.

• En uno de los documentos que presenta sello de recibido en el Juzgado Federal, se relata cómo después de hacer la denuncia la primera ocasión, la madre acudió al Centro de Asistencia a la Victima en Mercedes y no recibió el apoyo esperado.

• Los propios médicos al momento de realizar las pruebas médicas, advirtieron a la madre y a la abuela, tener cuidado porque D.A.G. es medio hermano de un funcionario de justicia que tiene influencias importantes dentro del Poder Judicial.

Coacción y amenazas

Esther Noemí Moreira dice trabajar en el área de intendencia de la Delegación de Sanidad del Poder Judicial. En la entrevista que sostuvimos con ella se aprecia que es una mujer de clase trabajadora que vive humildemente.

De acuerdo a sus dichos, la lentitud en el caso, así como la obstrucción de la información y las amenazas recibidas, le sugieren que hay algún tipo de tráfico de influencias que protegen al acusado. Desde octubre ambas mujeres mantienen una lucha constante por proteger a los niños y hacer justicia. Por lo que urgen a la justicia mercedina a actuar con celeridad.

Qué es la Cámara de Gessel

De acuerdo al Poder Judicial de Buenos Aires, la Cámara de Gessel es una sala acondicionada especialmente para las declaraciones testimoniales de niños niños y adolescentes, con la participación de una psicóloga especialista en la toma de entrevistas en sedes judiciales.

La Convención sobre los derechos del Niño, en su art. 12: establece que ”los Estados Partes garantizarán al niño que esté en condiciones de formarse un juicio propio el derecho de expresar su opinión libremente en todos los asuntos que afectan al niño, teniéndose debidamente en cuenta las opiniones del niño, en función de la edad y madurez del niño”.

Con tal fin, se dará en particular al niño oportunidad de ser escuchado, en todo procedimiento judicial o administrativo que afecte al niño, ya sea directamente o por medio de un representante o de un órgano apropiado, en consonancia con las normas de procedimiento de la ley nacional.

Autor: Redacción

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