Una rara enfermedad se cobra dos víctimas en Mercedes

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En dos años se registraron en Mercedes dos víctimas mortales de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, que afecta a solo una persona por cada millón en el mundo • En una de sus variantes, es la forma humana del Mal de las Vacas Locas • Por qué hay inquietud

(Por Jorge Guevara)

A.A., un conocido vecino de Mercedes, que apenas había pasado los 50 años, falleció hace pocos meses por una enfermedad de características peculiares. Comenzó por presentar una conducta extraña: le daba números de teléfono inexistentes a sus clientes, de momentos hablaba en una lengua desconocida, y poco a poco cayó en un estado de demencia progresiva que lo postró en la cama sin consciencia alguna de lo que sucedía a su alrededor. Murió menos de un año después de los primeros síntomas.
Hace algo más de dos años una mujer mercedina —M.L., de 38 años— padeció un mal idéntico, con las mismas fatales consecuencias.

En ambos casos, el diagnóstico médico indicó que las muertes fueron producidas por la Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ). El mal (ECJ) es una enfermedad que se da en los seres humanos en personas con una edad promedio 58 años y tiene una incidencia anual de un caso cada millón de habitantes.

Hay un dato adicional importante: la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, en una de sus variantes, es la forma humana del Mal de las Vacas Locas (que es una enfermedad de los bovinos). Se produce por la ingesta de carne proveniente de animales infectados. En este caso, estamos ante un caso de ECJ atípica (no clásica).
Conocer si una persona afectada de ECJ la adquirió a través de alimentos vacunos, o por otros motivos, requiere de una biopsia del cerebro.

►¿Vacas locas en Mercedes?

¡Qué hermoso sería vivir en la Argentina del discurso de la presidente Cristina Fernández, donde la inflación, la desocupación, el déficit habitacional etcétera fuera tal cual la palabra oficial! ¡Qué mundo ideal! Donde los que más tienen, más pagan y donde hay una verdadera y equitativa distribución de la riqueza.

Entonces estaríamos plenamente seguros si nos lo dijeran que el Mal de la Vaca Loca pertenece sólo a los países de Primer Mundo donde abunda el engorde a corral y el ganado se alimenta de productos balanceados que contienen harinas de carne y hueso —que hoy son considerados de riesgo y causantes del mal. Estaríamos plenamente seguros que nosotros, poseedores de una de las extensiones mejores dotadas para la producción de ganado, estamos exentos de padecer ese flagelo.

Durante más de 100 años, nuestros criadores de ganado han refinado su carne en las extensas llanuras. Gracias a la generosidad de los pastos, inviernos moderados, precipitaciones regulares y suelos fértiles, se mejoró el rendimiento de las más importantes razas británicas, produciendo una carne con una textura y un sabor muy cotizado en todo el mundo.

Sin embargo hace un año se produjo un desencuentro entre el gobierno y los productores rurales. Cristina Kirchner ha demostrado en su gestión que “los no están conmigo, son mis enemigos” y ergo, considera que con el enemigo no se negocia, no se discute, no se buscan coincidencias. Para evitar dialogar con los que considera sus enemigos la presidente anunció en el mes de diciembre de pasado año un plan de beneficios fiscales para el sector rural. Pero solo para los dedicados al engorde a corral, anunciando invertir unos 100 millones de dólares, suma destinada a la construcción de amplios corrales para feed lot dedicados al ganado de exportación. Promover el engorde a corral en Argentina, que tiene una extensión de 70.000.000 hectáreas para uso ganadero, es decir que, a una vaca por hectárea se puede producir 70 millones  de cabezas de ganado, resulta por lo menos estúpido.

Pero conjeturando, si modifican el índice de inflación ¿Que pasaría con el proyecto gubernamental si en Argentina se llegan a detectar uno o más casos del Mal de la Vaca Loca? ¿Cuántos animales habría que sacrificar? ¿Qué mercado compraría nuestra producción?.

Mientras los consumidores se muestran cada vez más preocupados por la calidad y seguridad de los alimentos, los grandes productores de carne se vuelcan al sistema Feedlot, que ha sido criticados por criar al ganado en ambientes antinaturales en base a dietas con componentes químicos que dan como resultado una carne con un sabor más industrial.

En Mercedes, por lo menos, funciona una empresa dedicada al engorde a corral, que funciona hace 4 años sin habilitación, es decir, sin controles. Es decir, que el municipio lo sabe, el departamento de Control Urbano también lo sabe y los concejales también. Pero sigue funcionado, y nadie se hace cargo.

Los consumidores no tienen tan siquiera la posibilidad de elegir qué carne comprar, porque ninguna ley y/o ordenanza establece que en las góndolas y/o carnicerías se especifique si es carne de Feed lot o ganado alimentado a pasturas. Es decir, falta información.

►La estadística del misterio

La posibilidad de que ambos vecinos sean víctimas del Mal de la Vaca Loca es remota, según la óptica del CONICET (ver aparte). Sin embargo, hay interrogantes de difícil respuesta si se asume que se trata de simples casos de ECJ clásica:
– En primer lugar, la estadística: la ECJ registra un caso por año cada un millón de habitantes. Dos casos en dos años, en una ciudad de 70 mil habitantes, es un índice altísimo, muy por encima de las estadísticas mundiales.
– En segundo lugar, las edades de las víctimas: ambas aparecen muy jóvenes para ser víctimas de la ECJ clásica.
En el doloroso velorio de A.A., familiares y amigos fueron unánimes en el comentario: “Fue el Mal de las Vacas Locas”.

►Qué es el mal de la Vaca Loca

Se conocía desde hace más de 250 años en Europa pero hasta fines de los 90 no existía evidencia de haber sido transmitida al hombre. Desde 1996, cuando se registra el primer caso de transmisión de los bovinos hacia los humanos, se produjeron en total 203 muertes humanas: 163 se registraron en el Reino Unido; 23 en Francia; 4 en Irlanda; 3 en EE.UU.; 2 en Holanda; 2 en Portugal; 2 en España. Las naciones que hasta la fecha registraron un solo caso fueron Italia, Canadá, Arabia Saudita y Japón.

Tomó notoriedad en todo el mundo, porque produce un tipo de lesión microscópica en el Sistema Nervioso Central, tiene un largo período de incubación y es siempre fatal. Comienza por una descoordinación de la memoria, y lentamente lesiona todo lo relacionado con el cerebro hasta convertirse en estado vegetativo. Desde los primeros síntomas hasta el desenlace fatal, transcurre aproximadamente un año.

No hay ningún tratamiento eficaz ni preventivo sobre el animal, como podría ser la utilización de una vacuna, y la enfermedad siempre lleva a la muerte del animal afectado.

►Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (ECJ)

Fue descripta por primera vez hacia el año 1920. Provoca signos y síntomas neurológicos progresivos, deterioro mental y demencia, y es mortal. La hipótesis actual es que las personas afectadas presentan un plegamiento anormal de una proteína presente en las neuronas llamada proteína prión. Menos frecuentes son las formas clásicas familiares de origen genético (alrededor del 10 al 15 % de los casos). Un bajo porcentaje reportado corresponde a casos adquiridos por inyección de hormona de crecimiento, o trasplante de duramadre (meninges) o de córnea provenientes de cadáver infectado. Otro porcentaje corresponde a infectados por la ingestión de intestinos provenientes de animales infectados con el Mal de la Vaca Loca. En estos casos, se habla de un caso atípico o no clásico.

►Qué dice el CONICET

– En nuestro país, desde 1983 hasta la fecha, se registraron en el Centro de Referencia Neuropatológico y de Biología Molecular, del Instituto de Investigaciones Neurológicas del Fleni, 52 casos definitivos (por biopsia o autopsia) de la forma clásica de la enfermedad, pero no se verificaron casos de la variante trasmitida por bovinos ni otras formas de TSEs en humanos.
– En 1989 se hizo un análisis de factores de riesgo que se presentó en 1991 ante la Unión Europea. El factor de riesgo más importante es el uso de harina de carne y hueso de origen rumiante en la alimentación de los rumiantes, práctica que no se realiza en nuestro país.
– En mayo de 2000 la Unión Europea ubicó a la Argentina en el nivel I, que es el grupo de países que menos posibilidades tiene de adquirir la enfermedad.

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Autor: Redacción

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