Una primavera sin disturbios

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Se realizó un reconocimiento a los mercedinos que hicieron historia en el fútbol logrando el único título que ostenta la institución • El encuentro se realizó el pasado viernes en la sede del club, ubicado 29 entre 36 y 38.

Qué dolor!!!…y el director que me pidió que hiciera una nota sobre el homenaje…Como me duele el tobillo…pero qué rico que está el salame quintero y el pan crocante!!!…Claro, me desacomodaron cuando salté a buscar la pelota y…‘Tan gueno lo´ sanguche de miga, che…Caí con todo el cuerpo sobre el tobillo…y la pucha como duele…pizzetas!.

Se enojará el dire sí escribo sólo de lo que comimos en el reconocimiento a los campeones?…Lo que pasa, es que con este do-lor…chips: buenísimos. ¡Se portó la gente de Actualidad Deportiva!. Pero, ¡qué mala pata!, lesionarme en una práctica de básquet en el Solbaid…Pa´ colmo la máquina de fotos no anda…Con este tobillo hinchado, el sábado a la mañana no podré jugar en la Tercera de Trocha: nunca llegaré a primera, ahora que se perfilan para campeones.

Bueno, basta de morfar: a reportear a los jugadores. Pero me cuesta…Ahí se me cruza otro recuerdo: el masajista Villa, que en el entretiempo aparecía con una bolsa llena de naranjas para todo el plantel…O los sánd-wiches de salame con naranjada que comíamos en la sede después de los partidos….O, Gutiérrez, el presidente del club, que además de técnico de la tercera, se ponía la casaca para cubrir algún puesto cuando no podíamos completar los once. Que además tuvo la “osadía” -en aquellos tiempos en que se respetaba la ordenanza que obligaba colocar baldosas en forma de vainilla de color gris con una guarda roja en las veredas- de vestir la vereda de la sede con los colores del club: blanco, rojo y azul. Y me vuelve el orgullo de vestir las camisetas que habían usado, tiempo atrás, el plantel de primera; aunque estás estuvieran bastante rotas y con los colores de Chacari-ta…Pero tengo que hacer la nota, y no me sale na-da…Mientras me calmo, ahí va el equipo, que en una fotografía para la posteridad cuelga en el salón principal de la sede: Ramón Gómez –masajista, Néstor Casal, Oscar Gatica, Raúl Spinelli, Pedro Aveldaño, Eduardo Quevedo, Roberto Pacífico, Carlos Alvis, Juan “Chiche” Leiga –jugador y DT-, Raúl Gutiérrez –presidente-, Félix Respuela, Jorge Galdame, Juan Torres, Osvaldo Mónaco, Roberto Di Catarina, Miguel Mosca, Heriberto Petrosini, Miguel Lecouna. A estos habría que agregar a Mario Luis Villarreal y Jorge Ángulo entre los jugadores. A “Machucho” y muchos más…
Uff!!!, ahora estoy más tranquilo. Ya no siento ningún dolor…

Mmmm, a ver: En las últimas horas del viernes pasado, el equipo deportivo conformado por Néstor Dova, Juan D´Agnino, “Chiche” Canesa, Eduardo Gan-dini, Alfredo Pascual y Franco Caballero homenajearon al “Trocha Campeón 1971”. En la sede del club, ubicado en Avenida 29 entre 36 y 38, se dieron cita la mayoría de los integrantes del equipo técnico, jugadores y colaboradores que lograron aquel único título que ostenta la institución que participara en la Liga Mercedina de Fútbol desde la fundación de la misma. Dentro de un clima, en el que prevaleció la nostalgia, las anécdotas y el recuerdo; se volvieron a juntar aquellas voluntades que lograran aquel gran triunfo deportivo.
“¿Quieren jugar en Mercedes? -nos dijeron los directivos- lo único que podemos ofrecerles es amor y chuletas”, cuenta Roberto Pacífico. “Igual nos vinimos, nos gustó el desafío”.

“Nosotros privilegiamos, armar un grupo unido que estuviera dispuesto a asumir los sacrificios que se necesitaban para lograr el campeonato. Desde el principio nos propusimos salir campeones” –relata “Cacho” Respuela, quien en aquel momento, tras el raro privilegio de haber jugado en la primera división de River Plate, todavía tenía hambre de gloria y compartía con Leiga la dirección técnica.
“A pesar de que yo tenía mas piojos que ellos, les decía a mis marcadores: mañana tenés que ir a trabajar, ratón” –responde ante nuestra requisitoria Rubén “María” Fedullo, aquel endiablado delantero, que en la punta izquierda volvía locos y hasta lograba la expulsión a aquellos que debían evitar que avanzara por ese lugar del ataque.

Juan “Chiche” Leiga, -jugador y DT-, fallecido hace algunos años, dijo presente, con la llegada a Mercedes de su hijo Roberto Héctor Leiga, quien siguiendo la estirpe familiar fuera un peligroso goleador que después de iniciarse en las inferiores de Nueva Chicago, anduvo rompiendo las redes de los equipos que enfrentaran a Huracán, Argentinos Juniors y Deportivo Morón en nuestro país y otros clubes de Israel y Sudamérica.
Acompañado de su esposa Mariella y sus dos hijas: Candela -8 años- y Abril -4-, deja caer una profunda emoción cuando relata: “…si, mi padre me aconsejó y guió mis primeros pasos en el fútbol, y mi gran satisfacción es que me vio debutar en primera. Agradezco a los que, con este homenaje, me permitieran conocer a quienes compartieron aquel gran equipo que integrara mi viejo.”

A pura emoción, se escuchan también las palabras del actual presidente del club: Héctor Munárriz, del ex presidente Juan de Dios Uncal, y, en nombre del Presidente campeón, su hijo: Hugo Gutiérrez, quien fuera además integrante del plantel subcampeón del año 1970.
Éste último provocó la hilaridad de los presentes al contar la siguiente anécdota: “Cacho Respuela, tenía en aquel entonces 42 años, y como referente del plantel, los arengaba permanentemente diciendo que había que salir campeones. El “Lechón” Lapenta, en una de esas charlas, pasaba por ahí, y le gritó: ¿Campeón, con la edad que tenés?”

A su turno Carlos Alvis, manifestó: “Volvíamos de los partidos con los botines puestos y nos encontrábamos a algunos jugando al chinchón. El club nunca reconoció lo que le dimos. Había gente de Buenos Aires que jugaba sin cobrar un peso. Todo lo hicimos a pulmón”. Mientras la producción de AD, ya cerrando el acto entregó cuarenta diplomas. Algunos seguían conversando, mientras el nuevo día comenzaba.
A mí me volvían los dolores, mientras saboreaba el helado, pero eran unos dolores lindos. Ya no me dolía el tobillo, dolían las imágenes, aquellas batallas, aquellas finales en la Liga desde las tribunas colmadas; las imágenes del barrio –que anda saber por qué ya no se llama Trocha, sino: Norte y Güe-mes- barrio del hielero Aiello, del lechero Bianco, del Maestro de Ban-doneones: Lenchico Gálatro, de Rafael Rossi, de Pepe Rossi de “Fifo” Roggero, de la mejor cerveza de la provincia con Martín Sexauer a la cabeza, la Típica Apolo, los bandoneones de Lon-garello, los Denis, la Panadería de los Pederneschi, los sitios, la cabeceada, los barriletes en La Escolta, El Macaraná, El Club Cycles, El Club del Flamenco, los sapos de la Hisisa, Las mariposas de la cuarenta, la manzanola, la escondida…la pelota. Gracias campeones!!!

 

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Autor: Redacción

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