Una noche con la tribu mercedina en Vallarta

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Es la ciudad mexicana que los mercedinos Martín Lampreabe y Daniela Aguilar eligieron para vivir hace 12 anos – Con el tiempo se reunió en torno a ellos un colorido grupo de amigos y familiares – Una gira por historias aldeanas donde los mercedinos se consideran “una gran familia”. 

Puerto Vallarta es la soleada ciudad mexicana del Pacífico que los mercedinos Martín Lampreabe y Daniela Aguilar eligieron para vivir hace 12 anos. Venían de Tepoztlan, buscando una nueva cabecera de playa para asentar la distribución de su ascendente negocio de importación de ropa desde Bali, Indonesia. Se quedaron aquí, y con el tiempo se reunió en torno a ellos una colorida “tribu” de amigos y familiares. Esta noche están todos juntos para agasajarlos por su inminente partida. La familia Lampreabe – Aguilar ha vendido su histórica casa en el residencial Las Gaviotas para mudarse a un nuevo desarrollo familiar en San Pancho, a 40 km de Vallarta. Antes partirán de viaje por largos meses, entre otros destinos, a la Argentina.

Por esta casa han pasado muchas historias colectivas. Es un lugar de inusual buen gusto: sus espaciosas habitaciones se van desplegando a lo largo de una galería en “L”. Todo está decorado con preciosas piezas de arte de Bali. El amplísimo jardín tropical está también habitado por labores de la isla Indonesia: dos cabanas, hamacas, estatuas. El estilo de vida en la casa es relajado e informal. La fiesta comienza temprano y mucha gente entra con familiaridad y alegría. El afecto vibra en aire y los ninos fluyen entre los mayores. 

Bienvenidos a la tribu

Una verdadera tribu mercedina se ha aglutinado en este ambiente. Además de Martín Lampreabe, sus hermanos Felipe y Javier se instalaron aquí en diferentes épocas. Javier llegó en el 2001 con su actual pareja, Carolina –otra mercedina- y ya estaban aquí sus hijas –Gaia y Selva– y su ex esposa Denise. Luego llegó la hermana de Carolina, Yamila. Y después  su hermano, “El Gringo”. La lista sigue.

El jefe del “clan” es Martín Lampreabe. Llegó a México hace más de dos décadas, luego de un periplo por el continente americano. Estuvo una buena temporada en Tepoztlan, donde se hizo fama de ser un “hippie organizado”. Hacía joyería, y con los anos, prosperó en el comercio. Martín es un personaje de historias inagotables, ocurrente y parlanchín, que abre de par en par las puertas de su casa y vive feliz sumido en una práctica de la vida generosa y reflexiva. En los 90, en Mercedes, conoció a Daniela. Ella se mudó a México y desde entonces viven juntos con sus hijos, Nahuel (10) y Yeruan (12).

Si Martín es el jefe del clan, Daniela es la jefa de la casa. Tiene un rostro que combina la dulzura y la dureza. Salió airosa de pruebas muy fuertes. Es una fuente de amor inagotable para quienes la rodean y se ríe sin cesar mientras organiza tareas de la casa y excursiones a la naturaleza.   

“Los mercedinos somos una gran familia”

Denise nació en México, pero vivió siete anos en Mercedes. Recuerda cuando salía de compras y era la rareza del barrio: “La mexicana”. Hoy es una mujer de negocios, pero alguna vez vivió “intensamente feliz” en una quinta cercana a ruta 41 y recuerda particularmente a su amiga Chachana.

Javier Lampreabe es artista, constructor y artesano, entre otros oficios. Vive muy conectado con la naturaleza, en una espectacular casa en un cerro en las afueras de Vallarta, que él mismo está desarrollando junto a su pareja. Javier opina en términos polémicos sobre el panorama cultural de la Mercedes que recuerda. Pero hoy es un hombre que vive en armonía. En un momento reúne a tres generaciones de esposas en una misma foto: Carolina, Denise y Verónica.

Los hermanos Casella –Carolina, Yamila y El Gringo- llegaron en diferentes etapas. Carolina es el alma musical de la fiesta: anima incansablemente la velada con su guitarra y un buen repertorio de canciones folclóricas. Yamila vive con su hijita Maia, y ensena en la Universidad Arkos entre otros lugares. Hace radio, tiene mil anécdotas y rebosa de energías por los desafíos que la vida le plantea. El Gringo es el más reciente. Es profesor de educación física y llega vestido con una camiseta argentina. Tiene un intenso trabajo en escuelas y está deslumbrado por la historia arquelógica y cultural de este país. 

De aquí, de allá y de Mercedes también 

Hay más mercedinos por aquí, de paso o por temporadas. La comidilla de la fiesta se encuentra en plena efervescencia. Se recuerda la incursión del artista Adrian Villalba “Comequechu”, las anécdotas sorprendentes de Rolvider Deluca y las visitas de Cristian y Alejandra Aguilar, por ejemplo. Se evoca a Felipe Lampreabe, que hoy divide su vida entre Vallarta y Bali. También se habla de “los mercedinos de allá”, y de otras historias en diferentes partes del mundo. Hallazgo periodístico: la charla detecta dos casos de mercedinos casados en el exterior con millonarias. Ambos terminaron de diferentes maneras. Yamila remata la gira por las historias aldeanas con su frase: “Los mercedinos somos una gran familia”.
Se autodefinen como una tribu, se profesan un carino mutuo evidente y se mueven como peces en el agua en este ambiente multicultural con otros argentinos, mexicanos, venelozanos, italianos y de otros parajes del mundo. Es la colonia de mercedinos en Puerto Vallarta. Volverán al pueblo? Por ahora, de eso no se habla.


EL BOOM DE VALLARTA 

Puerto Vallarta es hoy una ciudad de 350 mil habitantes que crece a un ritmo vertiginoso: dicen que llegan 14 familias por día a instalarse. Se calcula que se llegará al millón de habitantes en pocos anos, una cifra nada desdenable pero tampoco descomunal en este país de 130 millones de almas, que exhibe varias megaciudades en su territorio.
Cuál es el atractivo de Vallarta? Es un paraíso natural, una enorme bahía rodeada de montanas que parecen meterse en el mar. Es un destino turístico por excelencia de estadounidenses y canadienses, que cada vez más la eligen como residencia permanente. Es una ciudad de playa, rodeada por selvas y pueblos de montana, donde se amontonan siglos de cultura y tesoros arqueológicos. Es un punto de confluencia de mucha energía, donde se construye a ritmo febril, y hay muchas cosas, pero la mayoría parece por hacerse
 


 

ARDE MEXICO

Afuera, en México, la narco-guerra truena. Ayer se encontraron 12 policías decapitados. Este país marcha segundo en el mundo, después de Irak, en cantidad de secuestros extorsivos. El presidente, Felipez Calderón, consagrado mediante un fraude, no tiene autoridad. En Argentina semejante panorama nos tendría atacados de los nervios. Pero en el Caribe, las pasiones políticas se viven con menos dramatismo. México arde, y tal vez Calderón caiga, pero nadie pospone su entusiasmo por vivir solamente por lo que digan las noticias.

Autor: Redacción

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •