Roque Melía: “El entusiasmo lo tengo como a los veinte años”

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Llegó a los cinco años a Mercedes desde Italia junto a su familia • Tras sus primeras experiencias laborales comenzó con una despensa y luego fue creciendo en el rubro de la venta de comestibles • Ya con 47 años como comerciante, la edad no es para él un impedimento y sigue trabajando, y lo seguirá haciendo porque es algo que le gusta.

Por Yesica Landola

Roque Melía es un reconocido comerciante de la ciudad, con más de 40 años de experiencia. Su apellido es reconocido precisamente por su supermercado que hace mucho tiempo está en la ciudad, y aunque se ha mudado en diferentes oportunidades siempre fue reconocido por su calidad en atención.

Roque nació en Italia, en el pueblo de Bivongi de la provincia de Reggio Calabria un 4 de septiembre. Cuando tenía 5 años su familia emigró a la Argentina y se establecieron en Mercedes. “Mi madre había tenido dos hermanos en Mercedes y como ya había confianza y conocimiento del lugar por la familia, ayudaron a mi padre a conseguir un trabajo. En el principio fue en la fábrica de cerveza que estaba donde actualmente funciona Karavell, hasta que en el año ’59 cerró la planta”, recuerda Roque.

La escuela 141, con sistema Lainez de la provincia, ubicada cerca de Ravello en el camino al cementerio viejo fue donde Roque estudio de segundo a sexto grado. “Después hice algo de secundario. Pero me costaba y no me gustaba mucho. Mi viejo me veía que no andaba y en ese momento era ‘o trabajás o estudias’. Empecé a hacer changas, era chico. Arranqué vendiendo helado en Jáuregui, después entré al reparto de Coca Cola en Mercedes, en el año ’61 – cuando recién entraba la gaseosa – que en ese momento estaba en calle 26 entre 23 y 21. Después pasé por otros trabajos y a los veinte años tuve la posibilidad de entrar a Ducilo – en ese momento era Isisa que tomaba a los que tenían el servicio militar terminado. Pero como yo era italiano, no lo tenía que hacer y pude entrar”, narró.

Cuando llevaba cinco años trabajando en la fábrica, su padre realizó un viaje a Italia. “Teníamos una sodería donde trabajaba mi padre y yo tenía una despensa. Era el año ’70 cuando hace el viaje a visitar a sus familiares y me quedé trabajando en la sodería y la despensa. Terminé renunciando a la fábrica y hasta la fecha me dedico al comercio”, señaló.

“Ya llevo 47 años como comerciante”, dice con orgullo y expresó entre risas: “Acá estoy, con los achaques de la edad, pero sigo adelante. El entusiasmo lo tengo como a los veinte años”.

Sobre esos primeros años en el comercio recordó: “Era medio corajudo. Siempre trabajando. Se fue dando, se arrimó alguna persona con la que hicimos sociedad y de a poco fuimos levantando cabeza. Como todo, hubo buenas y también malas” y agregó: “también fui de ir moviéndome mucho, buscando siempre un lugar mejor y mejorar. No siempre salió bien y acá estamos. No me quejo, aunque hoy la situación no es para nada la mejor”.

Así entre idas y venidas, aciertos y no tanto, hoy Roque sigue trabajando en el supermercado de avenida 17 entre 2 y 4. Siempre acompañado de su familia: sus hijos David (44), Marita (42) y Tatiana (34) y sus nietos Belén y Mariano. “Tengo una linda familia, con sus avatares como todo. Y uno siempre está ahí para aconsejarlos”, expresó.

  • Y después de tantos años sigue trabajando…
  • No me desligué para nada del negocio. Hoy tengo un problema de rodilla, que estoy a la espera de una prótesis para poder operarme, y con estas cosas si uno se queda en la casa la única opción es una silla o la cama. Y eso sería el final de una persona, el quedarse prostrado. Y además termina agudizando el problema, porque después cuesta mucho más reincorporarse. Así me esfuerzo para andar en la medida de mis posibilidades.

Trabajo todos los días, de lunes a domingo a la tarde. No me molesta para nada, es un entretenimiento para mí. Me agrada muchísimo estar con la gente, tratándolos siempre con el respeto que se merecen. Me gusta atender a la gente, charlar, hay muchas personas que son clientes y amigos a la vez.

Además, me gustar dar consejos. Uno también compra y sabe lo que es. Me gusta aconsejar para que la gente aprenda a comprar. Creo que al argentino le hace falta todavía aprender a hacerlo. Me parece que a veces se malgasta, más allá de que uno pueda decir que es un gusto. Pero cuando no se puede, mi viejo me decía ‘no se puede’; si ‘no hay no hay’, ‘esto es lo que hay en la mesa’ y gracias a Dios acá estoy, crecí y he llegado a donde estoy. Como para no tener en cuenta los consejos de mi viejo, que tenía una economía de guerra pero que le sirvió porque en ocho años en Argentina pudo hacerse su casa viniendo con nada en las manos. Creo que los consejos de los grandes tienen que caer en la cabeza. El viejo siempre decía ‘primero el techito’ y uno siguió su consejo.

  • ¿Sigue abocado a todo, no se desligó de nada?
  • Si, no me desligué de nada. Esto es sencillo… tengo por supuesto la ayuda de mis hijos que se ocupan de distintas cosas pero sigo ligado totalmente al negocio. Inclusive en el último tiempo estuve haciendo un local en Gowland con el pensamiento en seguir mudándome. Pero la situación y los años hizo que no esté lejos, pero tampoco cerca. No por la distancia, pero vamos a ver cómo se da. Me gustaría poder hacerlo, me parece que hay gente muy buena y muchos me alientan de ir porque me manifiestan necesidades.
  • Anécdotas imagino que miles, después de tantos años en el rubro
  • Anécdotas muchísimas, algunas con alegría y otras con bronca. Te cuento una en el negocio en la calle 32 y 41. Una clienta me había avisado que había una persona que era brava. Nos tocó vigilar que no pasara nada. Un día entró la señora y nos pusimos a vigilarla. Me acuerdo que nos pusimos atrás de la escalera, como los mejores detectives. Y la mujer miraba indecisa… en un momento se levantó la pollera y se metió un paquete de café en la medibacha. No lo podíamos creer… (contó entre risas).

Llegó a la caja y me acerqué a decirle a mi hija que le cobrar el café. La señora se ofuscó diciendo que no llevaba café y cuando le dije, no sabía qué hacer…

Esa anécdota tuvo de todo.

Lamentablemente no siempre la gente tiene la educación que corresponde. Hay que superar todas esas cosas, y otras más complicadas también para seguir adelante

  • Ya que le gustan los consejos ¿aconseja a otros jóvenes, futuros comerciantes que van a empezar sus emprendimientos?
  • Yo siempre digo, siempre hay que empezar haciendo un estudio sobre dónde va a ir a trabajar. Hablando siempre del producto que vendo yo que es el comestible. Hay que pensar en estar rodeado de barrios. Hablo siempre de la calle de salida, que siempre el cliente pasa y algo compra.

Y lo digo mucho en base a mi experiencia. Nosotros fracasamos en la calle 2 y casi esquina 29 porque el local era hermoso pero no había clientes. Ese local sirve para cualquier cosa, de hecho a posteriori compartí sociedad con los chicos que pusieron Acqua y Amnesia. Fue bien, aunque después se complicó porque la clientela es brava y hubo mucha queja de vecinos que resultaban lógico.

Pero como comercio de comestibles no por sencillas razones: el local está rodeado por Gendarmería, Escuela Industrial, la plazoleta, la terminal, una cancha de fútbol… no hay clientes. Es como ponerse a vender helado en el desierto, la temperatura es ideal pero no hay quien te los compre. Entonces no sirve.

Esa es una de las cuestiones a tener en cuenta. Después quizás si puede servir un lugar así para otro tipo de negocio.

  • Apelando a sus años de experiencia ¿cómo ve la situación económica del país?
  • De año ’70 a la fecha pasaron distintos problemas políticos y económicos. Yo tuve la suerte de trabajar siempre, sin necesidad de perdirle nada a nadie. Siempre haciendo lo que he podido. Pero creo que este es el peor momento que ha vivido la Argentina desde esa fecha. Me han preguntando si creía que peor que el 2001, y la verdad que sí. Porque esto va a continuar y va a ser para largo… la crisis va a seguir. Más allá que se encontraron con situaciones difíciles, hay cosas que a uno no le van. Yo no soy político, no participo, incluso ni siquiera voto porque soy italiano.

A mi entender un gobierno es como una casa: la prioridad son el techo y la comida, y si hay problemas de salud hay que poder sobrellevarlo. Y hoy veo que todo eso está complicado.

  • ¿Y en la ciudad y con respecto al comercio?
  • Y uno ve cosas que pasan que no están siendo bien informadas o no sabe qué pasa. Quizás uno también peca también de no conocer bien.

Por un lado esta semana vimos esa oferta que se dio con la tarjeta en supermercados. No se terminó de entender si uno que tiene postnet y que paga por ese servicio puede acceder o no a brindar ese servicio. Porque muchas veces los clientes se ven obligados a ir a lugares donde no les gusta. Y así y todo, tampoco se sabe bien cuál es el beneficio. Porque en definitiva las grandes cadenas son formadoras de precios y tengo dudas si el beneficio para la gente fue realmente de 1500 pesos en el descuento.

Lamentablemente, nos estamos sacando los ojos los unos a los otros.

  • ¿En lo que fue la Tasa de Seguridad e Higiene estuvo al tanto de la discusión?
  • Hubo problemas con el tema de la Tasa de Inspección e Higiene que se suma a lo complicado que está el asunto. Me parece que está siendo muy agresivo el tema de las tasas y está complicando el bolsillo. Uno no está para estas cosas, uno está para trabajar.

Los gastos son muy grandes de por sí, y se hace una sumatoria importante.

El aumento que se dio pegó fuerte, como todo lo que ha aumentado.

Me parece que hay que rever algunas cosas, pero los políticos – en su mayoría – hace oídos sordos y necesitan escuchar más y pensar en la gente que es la que termina haciendo funcionar el sistema mediante sus impuestos.

  • ¿Qué cree que le deparan los años todavía?
  • Mi vida es esta, la de continuar y trabajar. Pedir sobre todo por salud por todos, porque buena falta hace y es cara y onerosa de conquistar. Me ha tocado pasar por la enfermedad de mi familia, y sufre el enfermo y sufre la familia.

Después soy amante del fútbol, me gusta seguirlo y jugarlo, aunque hoy no me lo recomiendan…(ríe)

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

  Share:

Author: Yesica Landola

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

13 comments

Deja un comentario

*