Radrizzani se despidió de la arquidiócesis de Mercedes-Luján

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Monseñor Agustín Radrizzani SDB presidió una misa en la catedral basílica Nuestra Señora de las Mercedes, donde agradeció a todos los que lo acompañaron en sus casi 12 años de misión pastoral en la arquidiócesis de Mercedes-Luján, en la que será sucedido por monseñor Jorge Eduardo Scheinig.

“A pesar de las cruces del camino fueron años de felicidad y esta alegría se ha dado en la presencia de Jesús que se hizo patente a través del corazón de quienes me acompañaron”, afirmó monseñor Agustín Radrizzani SDB al presidir una misa en la catedral basílica Nuestra Señora de las Mercedes para despedirse de la comunidad arquidiocesana de Mercedes-Luján tras casi 12 años de misión pastoral.

Monseñor Agustín Radrizzani SDB presidió una misa en la catedral basílica Nuestra Señora de las Mercedes, donde agradeció a todos los que lo acompañaron en sus casi 12 años de misión pastoral en la arquidiócesis de Mercedes-Luján, en la que será sucedido por monseñor Jorge Eduardo Scheinig.

“A pesar de las cruces del camino fueron años de felicidad y esta alegría se ha dado en la presencia de Jesús que se hizo patente a través del corazón de quienes me acompañaron”, expresó el arzobispo emérito y administrador diocesano.

“Aquel 17 de diciembre de 2007 cuando el nuncio me comunicaba el deseo del Santo Padre de venir a servir a esta porción del Pueblo de Dios, fui a visitar al entonces cardenal Mario Bergoglio y me dijo: ‘Esta noticia es el mejor regalo que recibo en el día de mi cumpleaños’”, recordó.

El prelado afirmó que “cuando llegué a Mercedes pude comprobar la existencia de algunos lugares con una presencia especial del Señor y de la Santísima Virgen”, y detalló: “La basílica que custodia a la patrona de la Patria, la Virgen de Luján y también los dos monasterios de vida contemplativa con mis queridos hermanos benedictinos y queridas hermanas carmelitas”.

“Otro centro de irradiación espiritual es la querida Maríapolis en O’Higgins. Finalmente, aquí en esta ciudad, una gracia muy grande para toda la arquidiócesis: el amado seminario Santo Cura de Ars”, agregó.

“Todas estas realidades, como asimismo la intensa vida que se nota en la comunidades parroquiales sirviendo especialmente a los pobres y necesitados de pan y de Dios, hace nuestra vida feliz al entregarnos a los demás. Decía Don Bosco: ‘Dios nos puso en este mundo para los demás’”, sostuvo.

El arzobispo afirmó que con monseñor Scheinig, quien asumirá el gobierno pastoral el 6 de noviembre próximo, esta jurisdicción eclesiástica “inicia una nueva etapa de vida” y subrayó: “Estoy seguro que es un don para todos por su amor a la Iglesia, su espíritu de trabajo y su deseo de conducir nuestra comunidad arquidiocesana en plena sintonía con el pontificado del Papa Francisco”.

“Estoy convencido de que todos, laicos, religiosos, diáconos y sacerdotes sabrán acompañarlo para ayudarlo en la tarea de animación de esta nueva realidad y desafío que la Iglesia nos propone como arquidiócesis metropolitana. Encomiendo a la Madre de las Mercedes, nuestra patrona, y a la Virgen de Luján, patrona de nuestra Patria, lo sostenga y anime en el peregrinar que comienza. No me queda más que pedirle al Señor nos siga bendiciendo con su espíritu y la Santísima Virgen nos cobije con su ternura”, pidió.

Monseñor Radrizzani también le pidió a la comunidad arquidiocesana que rece por él y se despidió: “Gracias una vez más por el cariño que me han brindado”.

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Autor: Mariano Oyarzu

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