“Me cortaron la pierna, no la voz”

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Ale Santana sufrió un accidente en el que perdió una de sus extremidades • Salvo su vida gracias a una joven que le hizo un torniquete rápidamente • Hoy en una silla de ruedas sigue rapeando y está grabando un disco: “Se vale soñar”.

“Ey!, estoy representando, tengo la lista, pero cuando le vas a hacer la entrevista, a este humilde artista de barrio. Salgo del barro, a los escenarios, ya tu sabes, improvisando, de modo astro, pero no vengo fumando habano como Fidel Castro, ey! Pero acá hacemos con Agus Castro, oh! Estamos tirando un estilo libre, de alto calibre, de los escenarios, ¿cuándo me vas a hacer la entrevista para el semanario, ey! Que sea hoy o mañana, vamos a ver cuando la podemos hacer en la semana. Ya tu sabes, pero en el rap no se me va la voz, pero le doy gracias a mi dios por estar vivo. Aca le dedico este rima a mi amigo, ey!el vocalista, de la voz, el ex cantante de Otra Vez Vos”, rapeaba Ale Santana a través de un audio de Whatsap.

Fue así que nos reunimos en su casa de la 14 y 101 donde me esperaba en su silla de ruedas, que usa dese hace poco tiempo, en que sufrió un accidente que valió la pérdida de una pierna: la derecha.

Sentado en la puerta de su casa, Ale cuenta el asunto del accidente: “el 1° de noviembre de 2018 fuimos a pasar un presupuesto con un amigo en Gowland. Cuando volvíamos, íbamos para el Unzué a visitar a los chicos con los jóvenes de la iglesia. Veníamos por colectora. Y de repente sale un camión del galpón de Rossello que nos choca. Veníamos en una moto FZ. El camión sale doblando, mirando para el lado de Mercedes, pero no miró para el lado de Gowland, de donde veníamos nosotros. Cuando mi amigo dice “¡no!” yo veo que se tira para el otro carril y yo me tiro con él. Pero ya tenía el logo de Mercedes Benz en la cara. Fue ahí que yo siento el impacto. La parte de atrás del camión me agarra a mí. Cuando a mí me golpea, yo rompo el paragolpe. Y con la parte filosa del paragolpe me arranca la pierna completamente, debajo de la rodilla. Salgo despedido y mi amigo iba rodando en la moto. Íbamos sin casco. Me golpee la cabeza un toque pero no me hice nada. Caí boca arriba y, como voy a la iglesia, me pongo a orar: ´gracias señor por el choque, que esto que el otro´ e inmediatamente llega una piba que fue la que me salvó la vida porque me hizo un torniquete para que no pierda sangre porque dice que en la pierna no sé lo que sale. Que es como una vena o arteria que se divide en las piernas. Que no sé en cuantos minuto te desangras. La piba activó y me hizo un torniquete. Fijate cómo fue el tema planeado por Dios porque la chica, en toda esa semana, su mamá no la dejaba salir con las cosas de RCP. Ese día salió con las cosas de RCP debajo de la moto. Ella venía atrás de nosotros y vio el choque. Y yo miro el coraje de la piba al verme así boca arriba. Me agarra de la mano y me preguntaba si estaba bien, si tenía sueño. Y yo me puse a hablar de Dios. Y por allá pasó un loco conocido, El Vasco Lacoste, y lo saludo. El loco no me saludó y capaz que quedó re flasheando de un pibe que lo saluda con la pierna cortada. Gracias a Dios que la piba me hizo el torniquete porque la ambulancia tardó 40 minutos en ir. Si la piba no me hacía eso me iba en sangre. En el hospital me tuvieron en observación hasta que me subieron a operarme. Y estaban en duda donde cortarme la pierna. Porque yo en el fémur tengo una fisura. Entonces el doctor me la iba a cortar al ras donde tengo la fisura. Pero me cortó donde la piba me hizo el torniquete. Porque me vio joven. Me terminan de operar y me dicen donde me cortaron. Pero me cortaron las piernas, no me cortaron la voz. Así que desde esta silla de ruedas voy a seguir rapeando. Se lo dije al doctor y el loco es como que se quedó flasheando. Me sacan de ahí, me llevan a terapia. Llega Pablo Cassiani que me dice que abajo había banda de gente. Que estaban todos preocupados. Entonces le dije que me haga una videollamada. Y al toque activamos una videollamada. La gente que estaba abajo estaba emocionada. Habíamos llamado al celular del Chirola (Zeballos). Y fue pasando el teléfono a Eugenia (Códega) que me decía que estaban todos mal. Llorando por mí, porque no sabían cómo iba a estar. Y estaba re piola la video llamada porque fue como un cambio radical porque no se lo esperaban los chabones.  Porque les di paz, porque yo estaba de la mejor manera.

  • Contame cómo arrancaste con el rap
  • Hace 7 años que estoy en esto. Lo vi rapeando una vuelta a mi amigo el “Chari” que hace rato que esta. Me gustó lo que hacía el chabón y una vuelta fue a grabar con un pibe y estábamos nosotros. Yo empecé a tirar unas rimas y salió algo que me interesó. Seguí. Hasta que te empiezan a salir más palabras. Y ves que vas fusionando las palabras.
  • ¿Qué contenido tienen las palabras que usas? ¿Qué contas en un rap?
  • Tengo tres canciones que las estoy grabando con Marcos Porcar y con el “Negro” (Isaías Freire). Y vos fíjate que la otra vuelta estaba grabando en el estudio de Marcos que tiene un zarpado estudio, y me ponía a pensar que después de 7 años rapeando que se te de esta posibilidad. De grabar gratis en un estudio profesional. Y decís que vale la pena tanto sacrificio. Yo me sentía un Daddy Yankee (risas). Nunca trato de cosa a una mujer, como hacen algunos raperos, que hablan también de la droga, el alcohol. Quizás el joven que lo escucha se alimenta de eso. Y quieren ser como ellos. Yo trato más que nada de aconsejar a la juventud. Que estudien, trabajen, que hagan las cosas bien.
  • ¿Pensás sacar un disco?
  • Marcos me tiró la onda. Y yo le dije que sí. Pero no tenía plata porque estaba sin laburo. Pero el loco me dice que no pasa nada. Que vaya y lleve las letras que lo grabábamos igual. Marquitos es un zarpado. Por ahora tengo tres canciones. La tercera se viene ahora. Fue lo del choque. Cuando yo estaba en terapia, se acerca el “Chirola” (Nicolás Zeballos) y me acerca un cuaderno. Al toque me puse a escribir. El disco se va a llamar “Se vale soñar”.

Ale Santana, como dicta su nombre artístico, ha rapeado en diversos lugares (La Trocha, Vinilo, Balero, la Ciudad de los Niños de La Plata, Marcos Paz) y ha participado como jurado de a batalla Free Style que organizó  el municipio en La Trocha. Una de sus últimas actuaciones salió al escenario en la silla de ruedas.

  • ¿Qué recepción percibiste de parte del público?
  • Y no. Yo creo que la gente no lo puede creer. He escuchado decir: “¿cómo hace el chabón, el gordo, de dónde saca tanta fuerza, recién le acaban de cortar la pierna y el chabón sigue como si nada. Jodiendo. Está re loco”. Y yo me lo tomo en joda. Cada cual se lo toma como puede sus desgracias personales. Hay que tomárselo de la mejor manera”, se sincera y brinda ejemplo de valentía y coraje ante la adversidad.
  • ¿Qué significa el rap para vos?
  • Es un estilo de vida. Es todo. Si hoy estoy acá, donde estoy, después del choque, fue por la música y el rap. Primero Dios y segundo el rap. No sé si religión, pero sí un estilo de vida el evangelio. Por eso a través del rap evangelizo, tiro mensajes. Otros lo hacen a través de la palabra o de obras de teatro. Pero trato de no ser muy religioso para no cansar a la gente. Y si te hablo de un Dios te hablo de un Dios de mi lado, que hizo un milagro conmigo.

Vida Privada: Al Olor del Hogar

Alexis Emiliano nació el 12 de diciembre de 1998 en Mercedes. Son 5 hermanos. 4 hermanos y una nena. Ale es el primero. Lo sigue Laureano, Leonardo, Mateo y Priscila. Sus padres son Natalia Santana y Gustavo Cruz. Adoptó el apellido de la madre. Gustavo es su padrastro que lo crió desde el año y medio y al que Ale considera su padre.

Desde niño vivió con su abuela.  Hasta que su madre se juntó con su padrastro. Vivían en un caserón de la calle 22 y 113. Posteriormente, se fueron a vivir a una casita a media cuadra de su vivienda actual. Era un ranchito, recuerda. Hasta que su padre compró la casa actual donde vive hoy.

Su infancia se desarrolló jugando a la bolita, al principio. Tiene un montón de bellos recuerdos a pesar de “lo mucho o lo poco que teníamos, pero bien”. Fue a la escuela 8, de donde fue expulsado por haber golpeado la puerta. “Decían que había roto el vidrio de la puerta y era un cartón que tenía. Y me echaron. Y ahí me anotaron en la 7. Ahí hice hasta 6° grado. Dejé la escuela por un tiempo y después retomé en la escuela 35 a la mañana. La dejé también. Y después me anoté a la noche. No la pude terminar. Hasta hace poco estaba yendo a la escuela 7 a la noche. Estaba terminando hasta que me pasó lo del accidente”, cuenta proyectando para este año arrancar de vuelta.

Autor: Mariano Oyarzu

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