Licitación de las cámaras: otra denuncia

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Tras la anulación, el doctor Alfredo Bani realizó otro cuestionamiento sobre la convocatoria • Señaló que se disfrazó a una misma empresa como dos proveedores distintos.

La licitación privada –luego devenida en nula- convocada para la adquisición de cámaras de seguridad, sigue generando controversias. La semana pasada el doctor Alfredo Bani, quien se encuentra asesorando a la empresa IST –quienes habían realizado el trabajo de campo y luego denunciaron que no fueron invitados a licitar- realizó declaraciones en el programa matinal de FM Mercedes que generan aún más sospechas en torno de aquel acto administrativo.

Bani recordó que en un matutino local el secretario de gobierno Sergio Apesteguía “comenta que se llamaron a empresas dedicadas a la venta de artículos de seguridad. Comenta que fueron invitadas cinco empresas de las cuales tres compraron los pliegos: Balmasud SA, un señor Zamitto Alejo y Zocolof Maximiliano, que no son empresas. Sí invitaron a la empresa Gighliano Raúl y compañía. En definitiva invitaron a dos empresas y tres particulares. Tal vez el secretario de Gobierno entendió por una cuestión semántica que los particulares también asumían el rol de empresas”, dijo Bani.

El letrado recordó que tras “una simple presentación de la empresa Israel Security & Technology de una nota con fecha del 26 de agosto muy indignados y molestos porque la licitación debió ser pública, el día 29, con una celeridad inusual, el Ejecutivo anula el procedimiento porque dicen que se equivocaron y tenían que llamar a licitación pública”.

El ex funcionario municipal luego cuestionó a Apesteguía que “el 8 de septiembre, después de la anulación de la licitación, sale a defender lo indefendible. Tendría que haberse callado la boca. Planteaba que por lo presupuestado se estaba en condiciones de llamar a licitación privada. ¿Entonces por qué lo anularon? ¿Por qué siguió hablando de un tema que era absolutamente nulo?”, se preguntó. Y luego opinó que el mencionado funcionario “habla demás, está equivocado y no merece formar parte del equipo de trabajo del intendente”.

►Olor a podrido

En el programa de referencia, y a propósito del tema de las cámaras, Bani opinó que “hay mucho olor a podrido en este expediente. Pero conozco el paño porque fueron muchos años que estuve en la Municipalidad”. Y luego apuntó hacia la empresa que ganó la licitación: Balmasud S.A.

“Esta empresa –según el boletín oficial con fecha del 2 de noviembre del 2005- está conformada por dos personas: Luis Alberto Gentile y otra persona que se llama Maximiliano Zocolof. Que era casualmente uno de los invitados, uno de los que presentó la oferta. Puede ser un hijo, o la misma persona. Además, es un apellido muy poco común para pensar que es otra persona”, aventuró.

Bani también cuestionó que si bien en la foja trece del expediente aparecen “los números de proveedores de estas empresas, no se sabe si son proveedores de insumos de computación, de maquinaria o especialistas en cámaras de seguridad” explicó. Las coincidencias entre Balmasud y Zocoloff son llamativas. Además de la ya explicada hay un detalle muy sugestivo: las invitaciones a cotizar son correlativas, la de Balmasud es la 2316, en tanto la de Zocoloff es 2317. “Si Zocoloff Maximiliano, que fue invitado, es el mismo de Balmasud SA, acá se pergeñó algo de antemano. Surge la pregunta, entonces ¿Cuántas licitaciones se llevaron a cabo de este modo?”, se preguntó el letrado quien también aclaró: “Por una cuestión de olfato, dejo a salvo la figura del contador Berardo, porque no salió a hablar cuando se anuló la licitación. Salió Apesteguía, entonces le habrán dicho: ‘De este muerto te hacés cargo vos’. Además, el secretario de Gobierno es abogado y sabe perfectamente que es lo que está ajustado a derecho, y que no”, concluyó.

  Compartir:

Autor: Redacción

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •