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Gustavo “Pajarito” Gutiérrez: “Tengo vocación de servicio”

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Nació en una familia humilde y a los 9 años empezó a trabajar para ayudar en su casa • A los 18 entró en la Policía Federal y se retiró voluntariamente en 2005 para asumir en el área de Seguridad municipal • Dejó el cargo luego de dos años y desde entonces emprendió una actividad privada.

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Por M. Berta Laura

Gustavo Gutiérrez, conocido por muchos como Pajarito, nació en Mercedes el 10 de noviembre de 1969 en una familia numerosa. Sus padres Ubaldo Gutiérrez y Norma Branchini ya tenían cuatro hijos: Ubaldo, Rolando, Claudio y Claribel.

Pajarito supo desde muy chico lo que era el sacrificio del trabajo. A los 9 años empezó a trabajar como canillita del diario La Razón mientras estudiaba la primaria en la Escuela Nº 8, y a los 13 entró a trabajar en la estación de servicio Shell, donde estuvo hasta los 18 años como cadete administrativo. “Nosotros éramos muy pobres. Mis padres se separaron cuando nosotros éramos muy chicos y los cinco hijos nos quedamos con mi papá. Si comíamos al mediodía a la noche teníamos que tomar un té. Mi papá trabajaba mucho y todos tratábamos de ayudar”, cuenta y recuerda que lo que ganaba por semana lo gastaba en un almacén donde vendían alimentos sueltos. 

A los 18 años Gustavo tomó la decisión de entrar en la Policía Federal. “Tengo vocación de servicio”, dice al explicar los motivos que lo llevaron a elegir esa profesión. “Es algo que viene de familia. Tengo familiares en Gendarmería y en la Policía de la provincia. Creo que nuestra familia tiene una vocación de servicio comunitaria”, agrega.

Durante los primeros años en la fuerza estuvo en la delegación Mercedes hasta que en 1995 fue solicitado como custodio del doctor Mahíques, juez de Cámara del Tribunal Oral en Capital Federal. En 1998 hubo una intervención en el Ministerio de Seguridad en la provincia de Buenos Aires donde Mahíques era el subinterventor de Investigaciones. En ese momento, “Pajarito” se desempeñó como su secretario y trabajaron cerca de tres meses hasta que asumió Arslanián. Luego siguió como custodio personal del juez hasta el año 2000, que su padre enfermó de cáncer y retornó a la delegación Mercedes para estar cerca de su familia.

En el 2005 Gutiérrez decidió retirarse voluntariamente de la Policía Federal para asumir un cargo municipal. Primero fue secretario de la Dirección de Seguridad que en ese momento estaba a cargo del ex comisario inspector Guillermo Torchia y luego fue designado como coordinador del área de Seguridad. Ejerció ese cargo hasta el 2007, cuando decidió irse por una diferencia con el intendente Selva sobre el manejo de la policía comunal.

En ese momento creó su propia fuente de trabajo que es la que mantiene actualmente haciendo seguridad y custodia de camiones. 

– ¿Por qué decidiste retirarte de la Policía Federal?

– Me retiro porque Torchia me pide que lo acompañe en la gestión que iba a llevar adelante en el municipio. En realidad podría haberme quedado en la policía, pero decidí que era una buena oportunidad de tratar de volcar esta vocación que tengo de ayudar a la gente.

– ¿Qué sentís que pudiste hacer en el tiempo que trabajaste para el municipio?

– Creo que me faltó más tiempo para hacerlo, pero por sobre todas las cosas una planificación estratégica en materia de prevención para la comunidad. Nosotros planificamos el destacamento que hoy está en la 40 y 41 como seguridad vial pero nosotros queríamos que fuera seguridad comunal. El tema de las cámaras de seguridad también lo planteamos en su momento.

Otro tema que sugerimos fue descentralizar el destacamento de policía rural, porque hay lugares como Franklin o San Jacinto que quedan muy lejos del destacamento que tiene la patrulla rural en la terminal. Entonces queríamos desdoblar esos destacamentos para que hubiera presencia permanente en esas zonas.  

Ese cargo también me hizo conocer mucha gente de la ciudad y sus necesidades. Cuando la gente se acerca al municipio a ver un funcionario lo hace buscando una solución no para encontrar otro problema. Yo trataba de interactuar con otros funcionarios para dar respuesta. Creo que eso lo he cumplido aunque seguramente me faltó.

– ¿Qué fue lo que te llevó a alejarte del cargo?

– Le había dicho al intendente que el jefe de la policía comunal (comisario Ciraudo) no estaba acorde a las necesidades que la sociedad tenía. Prefirió quedarse con esa situación pero el tiempo termina dándome la razón porque ese hombre fue desplazado y pasaron un montón de hechos que veníamos recalcándole que iban a suceder. 

– ¿Qué balance hacés de todos tus años dentro de la Policía Federal?

– Para mí fue un orgullo haber pertenecido a la Policía Federal. Creo que viví los mejores años de mi vida y además la institución me enseñó muchísimo. Aprendí a respetar y ser respetado, a que la autoridad se debe respetar pero también se debe respetar al ciudadano. A mí la policía me enseñó más democracia.

Siempre me incliné más por la parte social que la policía podía hacer. Recuerdo que a un tambo que había en la colonia Olivera solicitaba leche para llevar a los comedores escolares.

Todo lo que aprendí en la policía hoy lo vuelco a mi actividad privada. Estoy enormemente agradecido a la institución y a mis compañeros.

– ¿Cómo se te ocurrió emprender la actividad privada?

– Antes de entrar al municipio venía trabajando hace muchos años con una empresa de seguridad que era de Buenos Aires haciendo supervisión. A partir de ahí un amigo me empezó a decir que tenía que tener algo propio. Empecé a conectarme con empresarios de distinta índole y me empezaron a llamar. Hace cinco años que vengo teniendo una tarea enorme, estoy al mando de 16 efectivos que también son retirados de la policía para la custodia de camiones y otra cantidad de gente que trabaja conmigo cuidando otras empresas. Volqué todo ese conocimiento de la policía más lo que hice en el municipio para brindar un servicio de seguridad. 

– ¿Cómo ves hoy en día a la ciudad en materia de seguridad?

– En este momento la seguridad no está pasando por su mejor momento en el país, y Mercedes está inmersa en la Argentina. Creo que hay que capacitar muchísimo más al personal. Hay que bajar líneas de directivas en materia de prevención, porque hoy vemos que el personal policial está disperso. En mi época no había tantos recursos y teníamos que llegar a cumplir como sea. Hoy vemos que el personal policial lleva los móviles a su casa, pasean con su familia o toman mate en un móvil policial. Cuando uno se coloca el uniforme es para dar todo en pos de la seguridad de la gente.

Creo que falta capacitación y liderazgo en materia de planificación y estrategia en un proyecto de seguridad donde Mercedes crece en población y lógicamente crece en cuestiones delictivas. Si nosotros planificamos de acá a cinco años lo que va a ser nuestra ciudad, también debemos crecer en materia de seguridad.

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A los 18 años entró a la Policía Federal y se retiró voluntariamente en el 2005.

Autor: Redacción

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