Un Farolito a pulmón y en familia

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El comercio se encuentra en calle 38 y esquina 31, y es propiedad de Ana Clara Labín y Nicolás Russo • Hace más de cinco años que apostaron a este emprendimiento que crece día a día, brindando la mejor atención y variedad de artículos.

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Despensa Farolito se encuentra en calle 38 y esquina 31. Con la mejor atención, brinda un ambiente familiar y promociones para cada presupuesto.

El comercio es de Ana Clara Labín y Nicolás Russo, quienes desde hace cinco años apostaron a este proyecto que fue creciendo con el tiempo.

Con horario de corrido, de lunes a lunes el negocio cuenta con gran variedad de artículos, desde comestibles hasta artículos de limpieza y polirrubro.

“Hace cinco años y medios que estamos. Surgió la idea porque estaba estudiando en Buenos Aires y quería volver a Mercedes. Como mis hermanos tenían negocio, decidí poner el comercio y ya venir a la ciudad con trabajo. Justo conseguimos el local y arrancamos con la ayuda de toda la familia tanto de Nico como la mía. No sabíamos cuánto íbamos a estar, si iba a funcionar pero le pusimos toda la energía”, aseguró Ana Clara.

En cuanto a los comienzos, recordó: “En un mes y medio aproximadamente pudimos abrir el negocio. Arrancamos con un producto de cada cosa. Y todos los meses nos fuimos proponiendo que teníamos que hacer cosas, sumar también para mantenerlo. De hecho al año que abrimos lo remodelamos y cambiamos todo de lugar. Me acuerdo que mucha gente se preocupó pensando que nos íbamos, pero no. Por suerte era algo para seguir creciendo” y agregó que “todo lo que vamos haciendo es para que el cliente se sienta cómodo, le guste y sobre todo contar con buena atención. Realmente estamos muy contentos porque logramos una clientela excelente, no solo vecinos del barrio sino también que vienen de otros lados a comprarnos a nosotros. Ellos todos los días están acá y estamos muy contentos con ese progreso”.

 

Motor de familia

Ana Clara no tenía pensado ser comerciante, pero lo lleva en la sangre. “Estoy estudiando abogacía, me falta poco para recibirme. Pero si me pongo a pensarlo mis viejos son comerciantes de toda la vida y creo que es algo que llevo en la sangre. No hay dudas además porque me encanta. Se dio así y estamos muy contentos. La idea es poder terminar la carrera, pero vamos a seguir con el negocio porque nos da mucha satisfacción”, expresó.

Hoy el motor de la familia es su pequeño hijo, Vicente. No solo están muy satisfechos y contentos con los clientes que todos los días los eligen, a los que les están agradecidos sino también al equipo que pudieron formar y a sus familias.

“Nosotros trabajamos y pensamos el negocio siempre de a dos. Mi marido está un poco menos porque tenemos otro emprendimiento y nos dividimos. Pero siempre juntos y en familia”, manifestó.

 

Promociones

Todas las semanas realizan promociones y combos. Ello le permite a los clientes no olvidar nada, por ejemplo a la hora de preparar el almuerzo, la cena o la merienda. Así por ejemplo, hay combos de tartas (pascualina, queso y paleta), los ‘buñuelos de la nona”, omelette o promo “fideos con manteca”, los “ñoquis de la nona” –que incluye salsa casera – en los que se venden todos los ingredientes para realizar la comida a un precio accesible y con la tranquilidad de no olvidarse nada.

“Todas las ideas que vamos teniendo son propias, porque también tenemos nuestras necesidades y otras son de los clientes también, que siempre buscamos satisfacer sus necesidades”, remarcó Ana Clara y agregó: “Todas las semanas vamos renovando las promos. Esta semana también lanzamos la promo merienda, completa y con buenos precios”.

 

Seguir adelante

Como todo comercio, a pesar de la situación general económica siempre buscan salir adelante. “La situación está un poco difícil, sobre todo con la parte de los impuestos y servicios que suman mucho y cuesta afrontar los gastos. Pero le vamos buscando la vuelta para poder estar al día y seguir adelante. Me está dando tristeza ver negocios que se van cerrando. Y uno sabe lo difícil que es poder cumplir todas las obligaciones para tener el negocio habilitado, tener todo al día, pagar un alquiler y demás”, señaló Ana Clara y agregó: “y uno no quiere recargar a la gente, quiere tener un buen precio. Y tener un comercio es tener creatividad también. No solo por los precios, sino también por las promociones por ahí que se dan con el banco y los grandes comercios que terminan afectando a los comercios como los nuestros. Pero no bajamos los brazos y tratamos de ofrecerle a los clientes nuestras promos y combos”.

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Author: Yesica Landola

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