“El estacionamiento medido se debe ventilar en una audiencia pública”

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Por los múltiples incumplimientos del contrato y de la aplicación de la norma, se debe revisar este verdadero contubernio. Si bien las audiencias públicas no son vinculantes, la obligación moral de dar respuestas debe ser la principal preocupación.

Por Gustavo Américo Bojorge

Desde hace más de un año vecinos y comerciantes hemos venido insistiendo sobre el tremendo error que se ha cometido con el sistema de estacionamiento reinante.

En efecto, el actual “ordenamiento” que se ha impuesto, lo único que ha provocado son inconvenientes. La prometida rotación de vehículos no se produjo nunca, y solamente se encontraron lugares libres para estacionar al comienzo de la imposición del controversial sistema. Con el correr del tiempo el vecino se acostumbró a pagar, pasando de esta manera de gozar y compartir el espacio público libremente, a ser usuarios de un sistema de estacionamiento privado. Debe quedar claro que esto no ha sido una tercerización de una tarea municipal, sino una privatización del espacio público. Recordemos que la empresa se lleva un 77% de la tarifa y de las multas cobradas por no pagar el uso normal de nuestra propia casa. Con el 23% correspondiente al canon que la empresa paga al municipio por el favor obtenido, la anterior administración municipal prometió cuantiosas obras direccionadas a mejorar el tránsito. Salvo algunos semáforos, que provocaron las polémicas de los vecinos afectados, ¿han visto ustedes alguna mejora en el tránsito? ¿No hemos visto más bien un deterioro, debido a que el personal de tránsito se ha visto abocado a las tareas de control del estacionamiento?

Sin embargo, y a pesar de ello, se sigue insistiendo con el cobro por el estacionamiento. Las nuevas autoridades proponen municipalizarlo. Esto sería un avance ya que el dinero cobrado por el polémico sistema no se lo llevaría una empresa que ni siquiera es local, sino que pasaría a engrosar las arcas municipales. Pero ¿apunta a solucionar un problema o solo apunta a recaudar? Si nos inclinamos por lo primero, deberán explicar cuáles son las bondades que hasta ahora no hemos visto, y cuál la necesidad imperiosa de contar con estacionamiento medido. Si nos inclinamos por lo segundo será una imposición más que deberá abonar el pueblo por un servicio que no existe. Recordemos que por Ley Orgánica Municipal, los municipios no están autorizados a cobrar impuestos, solamente pueden recaudar tasas por servicios prestados por la comuna.

El perjuicio ocasionado a los comercios no ha sido convenientemente evaluado, como tampoco ha sido evaluada la expoliación de recursos a la que se ha sometido al pueblo. Además de ello, el cambio de fisonomía del centro comercial de nuestra ciudad y la alteración de las costumbres del vecino, producido luego del sistema en cuestión, tampoco se ha tenido en cuenta. Entonces antes de proponer un perfeccionamiento o cambio del actual sistema, expliquen por qué debemos seguir con una situación similar. ¿Por qué pagar por estacionar?

Otra cuestión que parece no encontrar el cauce adecuado es el estacionamiento en la mano izquierda. Nunca se explicó (a pesar de que lo exigiéramos en la audiencia pública realizada por este motivo), en virtud de qué norma se prohibió estacionar en la mano izquierda en el área del medido, ya que no existe ninguna ordenanza específica para el tema y, de acuerdo a la Ley Orgánica Municipal, sólo el Consejo Deliberante puede reglamentar en materia de tránsito.

Hemos leído en un periódico local, que se está evaluando qué hacer con esta cuestión (liberarla o utilizarla como estacionamiento de motos o para carga y descarga…), como si la mano izquierda fuera un cosa que “está ahí” y que hay que ver como mejor utilizarla. Solamente caminando por el centro podrán ver para qué la gente quiere la mano izquierda. No necesitamos de ningún “especialista” o debate para descubrirlo. A pesar de la persecución y el maltrato de los inspectores de tránsito, el vecino ha venido utilizando la mano izquierda para estacionar. ¿Rebeldía popular? ¿Desafío? ¿Insurrección? Nada de ello, simplemente necesidad. A ver si entendemos: NO HAY LUGAR PARA ESTACIONAR. No se puede implementar un sistema restrictivo sin antes dar soluciones a lo que se prohíbe.

estacionamiento medido
Las protestas populares contra el estacionamiento medido se expresaron también con pasacalles.

Parece que no se ha caído en la cuenta de que Mercedes ha crecido indiscriminadamente, sin ningún control, sin ninguna planificación. Parece que no se tiene en cuenta que Mercedes no se termina en las cuatro avenidas. Parece que no se han enterado que hoy la gente vive en barrios que están a 30, 40 ó más cuadras del centro comercial. También parece que se han olvidado de la terrible crisis del transporte público local; crisis que no ha hallado solución ni parece tenerla.

Tampoco se ha considerado la total concentración de la administración pública y bancaria que hay en el centro comercial, cosa que acarrea, además de la obligación que pesa sobre el vecino de tener que concurrir al área en cuestión, el enorme incremento de vehículos de empleados y funcionarios.

Se han atentado contra los derechos individuales, y también se ha menospreciado la costumbre, olvidando de esta manera que lo consuetudinario es también fuente del derecho. Al mismo tiempo se ha expuesto al pueblo a un verdadero “estado de necesidad”, ya que la imposibilidad de estacionar para atender sus necesidades lo ha obligado a vulnerar permanentemente la norma.

Sin entrar en detalles de los múltiples incumplimientos del contrato y de la aplicación de la norma por parte de empresa y autoridades, creo que además de revisar este verdadero contubernio, se debe revisar profundamente la aplicabilidad y utilidad del sistema de estacionamiento medido en nuestra ciudad.

Por lo expuesto creo que se debe ventilar el caso en una audiencia pública en la que los actores no solamente tengan derecho a expresarse, sino a ser escuchados. Esto significa que no se debe seguir tomando el pelo a los participantes de dichas audiencias, prometiendo conclusiones que nunca se harán. Si bien las audiencias públicas no son vinculantes, la obligación moral de dar respuestas debe ser la principal preocupación de las autoridades.

Se afirma en los medios públicos que nuevos aires circulan en la política argentina. Esperemos que esos aires se conviertan en verdaderos ventarrones que vuelen los techos en los que se cobija la corrupción y el desinterés por la defensa de la Res Pública.

 

Autor: Redacción

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