El Parque Municipal, un sueño de generaciones

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En cada campaña electoral emergen los clásicos protagonistas del imaginario local. El ejercicio proselitista funciona como una suerte de tormenta de ideas, que reflota una y otra vez las temáticas más convocantes.

Por Claudio Fabián Guevara

Hace unos días, el equipo del candidato Juan Ustarroz presentó un programa de 8 puntos para jerarquizar el Parque Municipal Independencia. Se trata de una ambición colectiva que lleva varias generaciones en el debate de los mercedinos: ¿Cómo mejorar este histórico patrimonio?

El proyecto de Ustarroz incluye un sueño que ya no recordamos de dónde proviene originalmente: implementar un servicio de trenes entre La Trocha y Tomás Jofré. Y abre perspectivas para otra idea añeja nunca concretada: desarrollar la zona ribereña al río.

En cada campaña electoral emergen los clásicos protagonistas del imaginario local: la Mercedes turística que desearíamos, los íconos de la historia que debemos conservar, las potencionalidades truncas que -ahora sí- pondremos en marcha en breve. El ejercicio proselitista funciona como una suerte de tormenta de ideas, que reflota una y otra vez las temáticas más convocantes -el Parque Municipal, el ensanche de la 29, la proyección de Tomás Jofré- y, de vez en cuando, incorpora tópicos nuevos.

El candidato a concejal Oscar Albini, por caso, incorporó a la campaña el medido y el estacionamiento a 45 grados. Y la campaña del FIT, el análisis de la contaminación electromagnética, con su denuncia de que todo el arco político pareciera actuar en sintonía con las telefónicas y la necesidad de legislar en beneficio de los vecinos.

editorial

De todo el debate previo a las elecciones, algo quedará en la agenda de las autoridades y en la conciencia de los ciudadanos. A veces, la lentitud de los cambios sugiere que nada cambia: con el Parque Municipal en estado de emergencia, y la zona ribereña abandonada y estigmatizada por las periódicas crecidas, parece que nada ha cambiado desde que, en la campaña del 87, el candidato Juan Antonio Portesi prometía por TV construir un paseo en la ribera del Luján.

Han pasado casi 30 años, y antes que Portesi, hubo otros que pensaron que las márgenes del río pueden ser escenario de una realidad urbana más atractiva y funcional.

Así funciona la historia. De a ratos parece inmóvil, y por momentos, avanza a saltos. Las ideas no le pertenecen a nadie: son abonadas y reinventadas colectivamente. Hasta que emerge un momento milagroso, y todas las abstracciones que habitaron la cabeza de generaciones pasadas se corporizan de golpe.

Así será el destino del Parque Municipal y la zona ribereña. Luego de décadas de abonar ideas con charlas, ensayos y proyectos, todo confluirá en algún recodo de la historia para la erección de una nueva realidad. Y en ese momento ningún nombre preciso se nos vendrá a la mente, pero sabremos que todos los esfuerzos valieron la pena.

Autor: Redacción

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