“Todos somos Maldonado”

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Son incansables los ejemplos de gente que es aprehendida y detenida por cuestiones menores en nombre de la ley. Lo que le pasó a Maldonado es preocupante. Pero más preocupante es que la clase política se haga la distraída.

Entre muchos hombres cercanos al derecho existe una frase que los amantes de la mano dura no creen: ‘todos estamos en libertad condicional’. Y es que son incansables los ejemplos de gente que es aprehendida y detenida por cuestiones menores en nombre de la ley.

Hace poco –acá en Mercedes nomás- un hombre estuvo detenido casi 24 horas sin orden judicial que lo respalde y por una situación confusa vinculada a la violencia de género. Lo cierto es que fue un habeas corpus lo que le permitió recuperar la libertad.

De un tiempo –no se sabe bien cuándo- a esta parte vine in crescendo una lógica político judicial que restringe y limita los derechos humanos. En nombre de la seguridad de las presuntas víctimas se toman decisiones arbitrarias. Muchas veces lo hace la justicia, y otras tanto las fuerzas de seguridad.

Las extrañas circunstancias de la desaparición de Santiago Maldonado y la posterior intención de que sea “hallado” en Entre Ríos (a través de dichos de un camionero y oh casualidad el hallazgo de imágenes de una persona con rasgos similares) hacen pensar que lamentablemente se trata de un caso de desaparición forzada a manos de las fuerzas de seguridad. Y con la complicidad de al menos una parte del Poder Ejecutivo.

La operación mediática de intentar criminalizar a Maldonado es tan burda que –a contrario sensu- los familiares, amigos, conocidos y personas en general deben salir a recordar que es una buena persona, que no es conflictivo y que no es violento. Como si lo contrario habilitaría a que un gendarme ó policía lo detenga, lo golpee y no pueda dar cuenta de sus actos.

Paradójicamente el funcionario judicial que se puso al hombro esta cuestión –Fernando Machado- debe lidiar no solo con intentar esclarecer qué pasó con Maldonado, sino salir al cruce de afirmaciones que realiza la propia Ministro de Seguridad Patricia Bullrich quien parece estar más preocupado porque su cartera no quede involucrada en el hecho, que por lograr establecer efectivamente qué sucedió.

Maldonado –hoy desparecido- no sería el primer hombre que es chupado ilegalmente por una fuerza de seguridad en medio de un disturbio. Muchos han tenido un final tristemente célebre. Y en este caso –lamentablemente- todo apunta a que este también lo será.

Lo preocupante es que mucha trascendencia no tuvo la desaparición de Maldonado. Casi todos estuvieron más ocupados tratando de establecer hipótesis sobre el avión que desapareció también sin rastros.

Y es que algunas fuerzas de seguridad no solo cuentan con el aval tácito de sus jefes de dar ‘garrote’. Algunos medios se hacen los zonzos cuando ocurren hechos de esta naturaleza. Como se hicieron los zonzos en los años de plomo. Claro que nada fue gratis.

Lo que le pasó a Maldonado es preocupante. Pero más preocupante es que la clase política se haga la distraída. Todos deberían haberse manifestado por ello aunque casi todos están más preocupados por lo que sucede en Venezuela. Que por la represión que –día a día- crece en estas tierras.

Autor: Redacción

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