No todo es campaña

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Perfiles truchos o no, es claro que hay personas que defienden a rajatablas todas las decisiones del gobierno. Como hay otras que cuestionan todas. Pero lo llamativo es la pobreza argumentativa y la descalificación constante.

Por Javier Guevara

La semana que pasó hubo dos noticias en la web de este medio que tuvieron muchos comentarios. Una fue vinculada a un mural de Santiago Maldonado y otro el tema de Florencia y la medicación que se le había dejado de suministrar.

Perfiles truchos o no, es claro que hay personas que defienden a rajatablas todas las decisiones del gobierno. Como hay otras que cuestionan todas. Pero lo llamativo es la pobreza argumentativa y la descalificación constante.

En el caso de Florencia –la niña que felizmente ahora volverá a recibir el tratamiento- no faltó quienes cuestionaban (como casi siempre) la línea editorial del medio, dejaban entrever la existencia de una intencionalidad política y hasta acusaban de faltar a la verdad.

El hecho es objetivo, libre de cualquier opinión al respecto: Florencia dejó de recibir el medicamento porque el programa que se lo brindaba fue cancelado por un decreto suscripto por Vidal en diciembre último.

Si la presencia de esta noticia obedece a alguna campaña es ni más ni menos que culpa o gracias a la gobernadora que decidió dar de baja un programa. En la nota no se hacía ninguna valoración sobre la decisión del gobierno provincial. Simplemente se ponía en blanco sobre negro un hecho objetivo, frío y despojado de toda ideología.

Claro que ideológicamente estoy en contra que se corten programas que subsidian enfermedades de imposible tratamiento para el hijo de un trabajador (o un trabajador). Por supuesto que estoy en contra. Y lo he estado en todos los gobiernos que me ha tocado ejercer el periodismo. Y eso no es campaña. Es fijar una opinión tan valorable como la de quienes creen que hay muchos programas de salud y algunos hay que cortar. Es opinión. No es campaña, no es hecho.

El otro tema es el de Maldonado: es preocupante que se haya tornado en una cuestión de bandos. Nadie puede creer que Macri o Bullrich o cualquier ministro y/o secretario y/o subsecretario haya orquestado un plan para hacer desaparecer a Maldonado. Pero hay suficientes evidencias para pensar que se tratar de un “operativo” en el cual se les fue la mano a uno o dos integrantes de la Gendarmería. Como pasó con Miguel Bru en La Plata.

Lo que es increíble es que los mismos “sospechados” sean quienes realizan la investigación. Y que el fiscal sea convocado a la Casa Rosada horas antes de emitir un dictamen que contradice todo lo que había dicho y hecho en la investigación.

Algo huele mal en el caso Maldonado. Y eso es claro.

Después si sectores enemistados al gobierno aprovechan para criticar y cortar la calle y abuchear son cinco guitas aparte. Igual –no es posible olvidar- que hace menos de dos años las calles de CABA y de distintos lugares se cortaban pidiendo justicia para Nisman un fiscal que –a la fecha- sigue sin conocerse las causas del deceso. ¿Estaba mal pedir justicia por Nisman? No para aquellos que creyeron y creen que no se trató de un suicidio. ¿Está mal pedir por la aparición con vida de Maldonado? No para aquellos que creemos que se trató de otro de los tantos casos de exceso de fuerza por parte de agentes de seguridad.

No todo es campaña, no todo se compra, no todo se vende. Hay muchas, muchísimas cosas, que suceden porque suceden.

Author: Yesica Landola

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

9 comments

Vicente. No entiendo qué decis de un lado de la grieta. La grieta -amigo- es ideológica. Es un definición ‘lanatesca’ que confirma la permanente enemistad de los argentinos entre dos bandos que piensan de manera opuesta respecto a diversos temas. La ‘grieta’ no va a desaparecer si no comenzamos a aceptar que podemos estar equivocados. Es posible que usted tenga razón en que mi pensamiento debería incluír otras cuestiones. Pero sabe qué? Es lo que yo pienso. Y por más que me esfuerce en ver la vida desde otra vereda no hay caso. No puedo sacarme de encima años y experiencia vividas para creer que el camino de endeudamiento sistemática como forma de mantener las finanzas públicas nos conduce a un nuevo abismo. Pero sabe qué? Espero equivocarme… J. Guevara

Deja un comentario

*