Editorial: La violencia de género y el debate

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El lunes en el HCD se desarrolló un breve debate sobre un proyecto del Frente Cambiemos que promovía repudiar las expresiones del concejal lujanense Leonardo Boto quien dijo: “la escuchaba a la loca esta de Vidal. Después de la charla de ayer te dan ganas de ir y cagarla a trompadas.”

El bloque sostuvo “Que sus dichos hacen apología a la violencia de género. Que sus dichos resultan gravemente ofensivos e intolerantes. Que es de suma necesidad erradicar todo tipo de agravio, más aún hacia una mujer Que día tras día la sociedad da la lucha contra todo tipo de violencia de género.”

En rigor de verdad pensar que Vidal es objeto de violencia de género parece un chiste para las mujeres que –a diario- son víctimas de golpes, malos tratos y violencia de todo tipo. Violencia de género –entiendo- es otra cosa. Y pretender poner el género por delante en todas las cuestiones puede ser una decisión equivocada para las mujeres que desde hace décadas vienen peleando por ocupar espacios de poder.

Sin dudas el comentario de Boto es una expresión poco feliz para referirse a los dichos de un gobernante. Pero no por el género, sino por el exabrupto de querer cagar a trompadas a alguien con quien no se está de acuerdo.

Néstor K impuso –después de su enfrentamiento con Clarín- un estilo controversial. Y ese estilo tuvo su vuelto contra CFK a quien públicamente la han vilipendiado como ha pocos funcionarios públicos durante los últimos diez años. Y nadie se alarmaba tanto por ello ni planteaba la cuestión de género. Y CFK –al igual que Vidal- es mujer.

La sociedad -culpa o no de la década K- está demostrando serias muestras de intolerancia y una doble moral bastante perversa.

No hay mucha diferencia entre la forma en que amasó su fortuna la familia Macri y lo hecho por Lázaro Báez. Porqué se le perdonó y perdona el origen espurio de la fortuna al hijo del pobre inmigrante es un gran interrogante.

A Vidal le dicen ‘loca’ y es un insultó a la envestidura y a las mujeres. Otro le dijo “vieja chota” a CFK y fue candidato a gobernador por la provincia de Santa Fe.

A no confundir: está mal el insulto a Vidal. Como estaba mal el insulto a CFK. Y más aún porque ambos nacen en cuestiones estrictamente vinculadas a su función. Y provienen de la boca de otros dirigentes políticos. Y sin los dirigentes se refieren de esa manera ¿qué le queda al ciudadano de a pie que se levanta a las seis de la mañana a encarar el duro reto de parar la olla?

Estaría bueno que algún día desde el atril los dirigentes políticos demuestren el sano ejercicio del debate democrático. Pero mirando hacia el futuro. Y entiendan que seguramente todos quieren lo mejor para el país, la provincia y su ciudad. Solo tienen distintas visiones, antagónicas tal vez, pero eso no los convierte en enemigos. Que se deje de hablar para la tribuna y se hable honestamente, diciendo lo que se piensa y no lo que es políticamente correcto decir.

El FpV y el macrismo tienen visiones claramente opuestas de lo que es mejor para el país. Pero no será a través de las trapisondas y el debate vacío de contenido como se llegará al camino que es mejor para todos.

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Autor: Redacción

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