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Dos mercedinos detenidos por crímenes en El Olimpo

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Juan Carlos Mario Chacra y Carlos Alberto Lorenzatti están procesados por su participación el centro de detención clandestino • Chacra habría actuado como torturador e informante bajo el seudónimo de Paco • Lorenzatti es un viejo conocido de las organizaciones de derechos humanos.

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La noticia comenzó a circular en medio del escándalo del vicepresidente Amado Boudou. El juez federal Daniel Rafecas mandó a detener a dos mercedinos por su presunta vinculación con delitos de lesa humanidad. La orden se cumplimentó el jueves 29 con total discreción. Desde entonces, Juan Carlos Mario Chacra (a) El Flaco¸y el ex subcomisario de la Federal Carlos Alberto Lorenzatti se encuentran privados de la libertad, en el marco de la causa contra Guillermo Suárez Mason por delitos cometidos en los centros clandestinos de detención del circuito ABO.

Primer caso

El juez Rafecas libró la orden que recayó en la secretaría 2 del Juzgado Federal de Mercedes a cargo del doctor Jorge Cubelli. Junto con el exhorto venían integrantes de la Superintendencia de Asuntos Internos.

Eran cerca de las 16 horas del jueves 29 de marzo cuando integrantes de la Policía Federal de Mercedes junto con funcionarios judiciales se hicieron presentes en la calle 26 Nº 374 (entre 15 y 17) con una orden de allanamiento, detención y secuestro. Iban en busca de Juan Carlos Mario Chacra, El Flaco¸ como le decían en Mercedes.

Muchos aún no salen de su asombro. Según la investigación que conduce Rafecas, ese hombre emprendedor que supo realizar inversiones en el mercado inmobiliario local y que hace varios años vivía en nuestra ciudad, sería un personaje que actuó en el centro El Olimpo bajo el seudónimo de Paco. Varios testimonios de la causa madre (ABO) dan cuenta de la existencia de un hombre alto que tenía una participación no muy destacada en esos centros clandestinos. Aparentemente a Chacra se lo acusa de haber integrado en principio la red de espionaje civil que arrimaba información sobre conductas y pensamientos ‘sospechosos’ y luego fue introducido en el ‘arte’ de la picana.

En el domicilio de Chacra fueron muy pocas las cosas que se secuestraron y fuentes vinculadas a la causa aseguraron que no podían dar precisiones sobre la conexión de Chacra con los centros clandestinos de detención. Aunque aseguraron no tener ninguna duda en torno a su participación. A tal punto que la orden era de allanamiento, detención y secuestro o sea que sin importar los elementos que tuviese en poder el hoy imputado, se tenían las pruebas suficientes para sostener la acusación.

Segundo caso

El mismo día fue detenido en una chacra de La Florida Carlos Alberto Lorenzatti, que fue subcomisario de la Policía Federal de Mercedes en los ‘80. Antes de ser localizado en esa chacra había sido buscado en un domicilio de calle 32 Nº 812 y en otro de avenida 29 Nº 624. Con la información de que el ex subcomisario vivía en una fracción de campo a la vera de la ruta 41, fue buscado por distintos lugares hasta que dieron con su paradero en el cuartel 18.

La historia de Lorenzatti es distinta a la de Chacra. En su caso no fue sorpresa para nadie ya que varias veces había sido sindicado entre los militantes de los derechos humanos como un hombre vinculado a la represión. De hecho a mediados de los ’80 estuvo detenido por su presunta vinculación con el secuestro extorsivo y posterior asesinato del empresario Osvaldo Sivak. A tal fue así que Lorenzatti se ganó la tapa de la revista La Semana (hoy fuera de circulación) en su edición del 25 de noviembre de 1987.

Lorenzatti habría sido identificado como El Polaco Grande, uno de los hombres que participó en las sesiones de tortura en El Olimpo y que fue nombrado en diversas oportunidades.

Lorenzatti aparece en la nómina del ‘personal civil de inteligencia 601 entre 1976 y 1983’ que fue desclasificado el año pasado y publicado por la Revista Veintitrés, pero en ese momento los medios miraron hacia el sur por la acusación de una víctima que creyó reconocer a un funcionario provincial (homónimo del ex policía) como su guardián en un centro clandestino de detención. Tanto el funcionario como el nombre de la lista tenía una sola T en su apellido: Lorenzati. Esa confusión le valió al funcionario rionegrino el escarnio y al ex policía la impunidad, pero solo hasta ahora.

Dos detenidos

El mismo día de los allanamientos tanto Lorenzatti como Chacra fueron puestos a disposición de Rafecas. El pasado martes el doctor Cubelli envío las actuaciones a Comodoro Py: acta y los elementos secuestrados.

Extraoficialmente se sabe que en casa de Lorenzatti fueron incautadas fotografías de la época (entre el 76 y el 83); documentación de relación con la fuerza policial; fotos en las que se pudieran identificar a los jefes de la policía y un reloj.

La orden de allanamiento, detención y secuestro librada por Rafecas fue en el marco de la causa 14.216/03. Esta causa es la que se inició contra Guillermo Suárez Mason por homicidio, privación ilegítima de la libertad y tormentos en el marco de la investigación de los sucesos ocurridos entre 1976 y 1980 en el circuito Atlético, Banco, Olimpo (ABO), tres centros clandestinos de detención que funcionaron correlativamente y que estuvieron a cargo del 1º cuerpo del Ejército.

En el marco de esa trabajada investigación, Suárez Mason no alcanzó a ser condenado, pero sí varias decenas de represores, entre ellos Raúl Antonio Guglielminetti quien cumple una condena de 25 años en el Complejo Penitenciario Federal II de Marcos Paz.

Producto del primer juicio realizado, se obtuvieron elementos para avanzar en pos de establecer más responsabilidades, entre ellas, la de estos dos vecinos de la ciudad.

Mercedinos con pasado común en El Olimpo

No debería ser casualidad que Guglielminetti, Chacra y Lorenzatti –quienes habrían compartido funciones en El Olimpo- terminaran en Mercedes. Y de todos ellos, fue el ex policía el primero en arribar.

El 20 de diciembre de 1982 llegó a la entonces subdelegación de la Policía Federal con el rango de oficial principal proveniente de la división Defraudaciones y Estafas, según consta en su foja de servicios. Once días después fue ascendido a Subcomisario (entonces cargo principal). “Criador de perros y dueño de cuarenta y ocho gallinas, tenía una casa en Mercedes, una quinta cerca de Luján y dos autos. El patrimonio que se le conocía para 1987 superaba con holgura las posibilidades de su sueldo”, escribió Martín Sivak en el libro “El asesinato de Juan José Torres. Banzer y el Mercosur de la Muerte”, al referirse al policía que llevó adelante varias actuaciones al investigar la muerte de uno de los protagonistas de la revolución boliviana.

El mismo libro narra lo siguiente: “Trabajó con Carlos Suárez Mason en tareas de inteligencia política a fines de los 70, sospechoso de ser jefe de una banda delictiva que secuestró y mató al ingeniero y empresario Osvaldo Fabio Sivak, fue también sindicado como miembro de la ‘Conexión Mercedes’, de los secuestros extorsivos ocurridos a mediados de la década del 80. Amigo de Raúl Guglielminetti, cuando lo detuvo en Mercedes el 20 de mayo de 1985 no lo esposó y le prodigó un trato cordial”.

Es posible que haya sido la vida campera de Lorenzetti lo que a Guglielminetti le generó el deseo de comprar una chacra en Mercedes. El final del conocido ‘capitán Guastavino’ ya es por todos conocido.

Los militantes de los derechos humanos de Mercedes creen que fue precisamente Lorenzatti quien trajo a Mercedes a su otro sospechado compañero de ruta, El Flaco Chacra. Se apoyan para realizar esta acusación en que las mujeres de ambos (Chacra y Lorenzatti) trabajan juntas en el mismo estudio jurídico.

Si esto es así muchos creen que es posible que existan otros convecinos que –tras la fachada de una vida normal- escondan un pasado común en El Olimpo.

Confusión entre dos homónimos

Luego que se supiera que Carlos Alberto Lorenzati era integrante del Batallón 601, una ex detenida creyó reconocer a su secuestrador en el director de Análisis Delictivo del gobierno de Río Negro. El hombre –de una contextura física similar al ex comisario- aseguró ser inocente y que se trataba de una confusión. A pesar de ello debió dejar el cargo.

En el juzgado de Rafecas fueron cautos: “No está despejada la duda”, confío una fuente que opinó que se podía tratar de un ex policía de la Federal. Varios testimonios acreditan que había una persona en el referido centro clandestino que se hacía llamar ‘Polaco Grande’ de tal modo que “el interrogante central es quién es el Polaco Grande”, aseveró un vocero.

Según un diario rionegrino: “El Lorenzati que pasó por el gobierno rionegrino integró la SIDE y es oriundo del norte de la provincia de Buenos Aires. El otro Lorenzatti vivió en Mercedes (territorio bonaerense cercano a Luján) es un ex policía, tuvo rango de subcomisario y formó parte de la superintendencia de Seguridad Federal. A este último, la justicia federal lo puso en la mira en la causa Suárez Mason”.

El mismo matutino asegura: “Hay una testigo que dice tener la absoluta seguridad que el Polaco Grande es el ex funcionario que se desempeñaba en Río Negro; pero varios testigos señalan al ex policía de Mercedes”, confió una persona con acceso directo al expediente.

Autor: Redacción

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