Deportes: Lo que pasó

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

EL BALANCE DE UN CAMPEON. El “Granate” dio la vuelta en la penúltima fecha tras derrotar a Club Mercedes por 1 a 0 • A los de Silvestre les alcanzó con el gol de Regueiro para quedarse con el Clausura.

Los números que registra Palometas muestran por qué es el equipo que se quedó con el Apertura y el Clausura: 20 partidos ganados y uno solo empatado, con 56 goles a favor y escasos 8 en contra. Números que hablan por sí solos, y que le permitieron al Granate consagrarse como el campeón absoluto de la Liga Mercedina una fecha antes del final.

El plantel Granate dio la vuelta el último martes, en un día inusual para ver fútbol en el estadio de la Liga, donde pese al frío de la noche mucha gente se acercó a ver un partido que en la previa prometía ser entretenido. Es que enfrente estaba nada más y nada menos que Club Mercedes, que venía a tres puntos en la tabla y soñaba con una victoria para estirar la definición.

Nada de eso sucedió, porque el encuentro fue deslucido y porque el Blanquinegro no pudo romper el invicto. Se notaron los nervios y las presiones de ambos conjuntos, ninguno generaba ideas y abundaban las imprecisiones. Recién a los 25 minutos se dio la primera llegada clara, cuando Agustín Juanicotena hizo una buena jugada individual y tras buscar el espacio remató para que José Ventura se luciera desviando la pelota al córner. Escasearon las jugadas de riesgo en la primera etapa y por eso se fueron al descanso con el marcador 0 a 0, un resultado que solo beneficiaba a Palometas.

El complemento empezó tan cerrado como lo que se había jugado en los primeros 45 minutos. Todo hacía pensar que solo desde una pelota parada podía venir algún gol, y fue eso lo que sucedió. En un córner desde la derecha, Alejandro Huici envió un centro cerrado para que Rosendo Regueiro solo tuviera que empujarla al gol, un tanto que significaba no solo la victoria, sino el título del Clausura.

El Blanquinegro parecía no reaccionar después del gol y no generaba peligro en el arco de Ventura. Recién a los 20 minutos, un remate de Mario Alday dio aviso al conjunto de Silvestre.
No hubo mucho más y por eso cuando el árbitro pitó el final del encuentro, el campo fue todo del Granate que inmediatamente dio inicio a los festejos. La vuelta olímpica, una zambullida en el césped a los pies de una botella de champagne que habían descorchado, y abrazos interminables, fueron algunas muestras de cómo celebró el campeón. Algunos incidentes en la platea con hinchas de Mercedes que intentaron agredir a algunos simpatizantes de Palometas amagaron con opacar la fiesta, pero nada pasó a mayores y la atención volvió a la cancha, donde los jugadores y cuerpo técnico del Granate siguieron festejando.

Autor: Redacción

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •