Cuatro noches a ritmo de boleros

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La tradicional comparsa local se prepara para un nuevo año de carnavales mercedinos con mucha expectativa y dedicación • Con una nueva propuesta musical, buscarán hacer bailar a toda la ciudad como en los años 50.

De cara a los carnavales del mes de marzo, la mítica comparsa mercedina “Lesionados por el Corcho” comienza a pulir los últimos detalles para su presentación anual.

Casi todas las noches en el predio del Centro Cultural La Trocha, un nutrido grupo de diferentes edades se acerca para formar parte de los ensayos para lo que será un nuevo show para deleitar a toda la ciudad.

Como todos los años, preparan un nuevo espectáculo renovado, desde la música hasta la vestimenta para poder llevar a todos los mercedinos el espíritu del carnaval, con su estilo y su propia impronta característica.

Para este 2019, Lesionados hará su participación número 27, siendo esta la comparsa más antigua de la ciudad, y propone un nuevo universo de posibilidades para bailar y actuar al ritmo de los tambores.

27 años de historia

El grupo actual está conformado por 300 personas que eligen a Lesionados para formar parte de los corsos locales. La dirección general del grupo y la puesta en escena está a cargo de Gabriela Florella, quien diseña todo el espectáculo junto a su hermana Rocío, responsable del vestuario desde hace algunos años, Fito González, director de los músicos y Luciana Troglio directora de coreografías, más los delegados específicos de cada ala que compone la comparsa.

Gabriela hace 27 años que pertenece a la dirección de Lesionados y fue parte de todas las pasadas en los carnavales mercedinos. “Nosotros somos, hoy en día, la agrupación de más años en el carnaval. Cuando empezamos éramos tres en un principio, quince en otro, y ya al año siguiente fuimos 70 y luego llegamos a tener 180 personas. Luego mucha de esas personas se fue ramificando en diferentes murgas y comparsas que han participado en ediciones anteriores de los carnavales” sostuvo Gabriela, quien está al frente de la comparsa desde hace 14 años, trabajo que realiza junto a gran parte de su familia está en los corsos desde hace mucho tiempo.

Fue dentro de ese grupo familiar donde surgió este particular nombre, en las fiestas de fin de año. Se debe a los accidentes que se suceden durante los brindis de fin de año, a causa de las bebidas espumantes como la sidra o el champagne, con la cual hay que tener un cierto cuidado al destaparlas para no quedar “lesionado por el corcho”. Así fue como este grupo local se hizo con él y aún hoy lo mantienen después de 27 años de historia. “Es un nombre que llama la atención. Cuando nosotros empezamos hubo murgas de Buenos Aires que nos quisieron comprar el nombre, pero es una marca registrada nuestra”, comentó Gabriela.

El grupo lo conforman gente de todas las edades, algunos se mantienen en el tiempo a través de los años y hasta vienen con sus hijos, uniendo las diferentes generaciones.

“Al día de hoy, después de esas primeras pasadas hemos crecido mucho artísticamente y lo que nos une es tiene que ver como entendemos el carnaval, con el hecho de representar y vestirte de otra cosa, de ser otro en ese momento, y esa forma siempre tratamos de llevarla a escena, hemos sido chinos, japoneses, maoríes el año pasado, representamos el tango, África, las bacanales, siempre tratando de hacer algo nuevo para el público y para nosotros mismos. Mucha gente se acerca a participar de la comparsa y eso tiene que ver con la cultura del carnaval que se vive en la ciudad” agregó Gabriela.

Una cultura mercedina

En su experiencia particular, también comentó como, desde chica le atraían los carnavales. “Mercedes es una ciudad con más de cien años de corsos. Cuando yo era chica, ir al corso era lo más lindo que me podía pasar en el verano. Con mis hermanos hacíamos la murga en mi casa luego de volver de los shows. Siempre me gustó el carnaval, siempre lo viví, al igual que toda mi familia, y es algo que se transmite de generación en generación, y por suerte, aún hoy siguen participando de todo esto de alguna u otra manera”.

“La cultura del carnaval en Mercedes está muy arraigada. Los más chicos o los adolescentes quieren ir a los corsos, porque es un encuentro social y cultural donde todos participan. Los del campo van llegando temprano, los de la ciudad se preparan para ir. Alrededor del carnaval hay algo interesante en la ciudad, entonces eso hizo que, un poco  jugando y un poco sin querer, empezamos con esto y de a poco fuimos encontrándole el estilo” sostuvo.

Los músicos buscarán llevar el ritmo de los años 50 con bombos y redoblantes

Un viaje a los años 50

Como todos los años, desde la producción de Lesionados, se intenta llevar al público un nuevo espectáculo, un nuevo universo cultural desde donde abordar el carnaval, muchas veces, escapándole a los que se espera, pero siempre mantenido un estilo propio que se mantiene a lo largo del tiempo.

El grupo cuenta con un staff estable de gente hace más de 20 años y con la gran cantidad de integrantes se es dificulta para poder salir de la ciudad para realizar otras presentaciones, “nosotros hace años que no salimos porque somos cerca de 300 personas y el espectáculo somos todos. No se puede parcializar el show. Nosotros siempre tratamos de contar una historia diferente, donde cada ala es parte de show. Un ala por sí sola no transmite el mismo sentido que el total del grupo. Por ese motivo, se nos dificulta mucho el tema del transporte debido a la gran cantidad de gente que participa” explicó Gabriela.

Pero no obstante, para realizar la presentación en las fiestas mercedinas, Lesionados se prepara durante todo el año. “Todos los años cambiamos el tema, el vestuario, la música, la coreografía. Cada año  es poner en escena un nuevo tema, plasmar lo que uno tiene en la cabeza, ver cuanta gente llega y como cada uno se va insertando en este engranaje” agregó Gabriela.

En cuanto termina el corso, los productores empiezan a armar el espectáculo del próximo año y a mediados de diciembre se comienza a convocar a todos los integrantes para los ensayos.

Para este 2019, une nueva propuesta aparecerá en escena, la cual fue denominada “Bésame mucho”, integrando los boleros y la comparsa en una compleja tarea. “Hace unos años surgió la idea de hacer boleros y este año estamos llevando ese universo a los corsos locales. Cuando pensamos un show, pensamos que cuento queremos contar y donde se va a desarrollar esa historia. Para este 2019, el espectáculo sucede en un lugar bailable de los años 50. Toda la comparsa interpretará a los distintos personajes que conforman ese escenario. Los músicos van a ser la orquesta del lugar, habrá un ala que representará a las chicas que van a bailar, otra está conformada por las cantantes, los niños van a ser los floristas en la entrada del boliche, va a haber mozos y va a haber cigarreras” explicó Gabriela. Con respecto a la producción del show, agregó que “cada una de las alas, tiene una coreografía específica y luego formarán parte de la coreo principal junto a toda la comparsa. Luciana Troglio se encargó de diseñar todos los pasos para cada ala en particular. El espectáculo no va a tener nada que ver con lo que fue en años anteriores”

Con los años, fueron cosechando experiencia y a esta altura, los ensayos se vuelven más tensos y complejos ya que se empieza a pulir la presentación, “nos divertimos con el desafío, más a allá de que a esta altura estamos con el dolor de panza de pulir la presentación a tan pocos días de la carnavales, a la vez estamos contentos con el desafío de llevar algo diferente”.

Cerca de 300 personas conforman el grupo para este 2019

La competencia ayuda

Por último, con respecto a la tradicional competencia que se da durante el fin de semana de carnaval, desde Lesionados resaltaron la importancia de competir y no por eso, ser rivales con el resto de las agrupaciones mercedinas.

“Nosotros siempre tuvimos un buen concepto de la competencia que se da en los carnavales, tal vez porque no era tan extrema como la de las murgas. Por ejemplo, tuvimos una rivalidad muy interesante con `Unidos por una pasión´, ya que lo que se ponía en juego era una lucha ideológica y cultural porque no concebíamos el carnaval de la misma manera. Por ahí durante febrero no nos hablábamos con los chicos pero después nos queríamos mucho entre todo, y en las fiestas hemos perdido y hemos ganado, pero siempre aceptamos la situación de que tenía que ser así, no era que uno mejor que otro, sino que ramos distintos”, sostuvo. “La competencia bien entendida te sirve para mejorar” concluyó Gabriela.

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Autor: Mariano Oyarzu

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