Cristobal, Tinelli y la carnicería

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Ahora resulta que el problema era la pauta K. Solo eso. Muchos comunicadores hiper críticos del modelo K parecen olvidar que el problema data de los albores de la democracia.

Por Javier Guevara

Ahora resulta que el problema era la pauta K. Solo eso. Muchos comunicadores hiper críticos del modelo K parecen olvidar que el problema data de los albores de la democracia.

¿O acaso nadie recuerda los emprendimientos periodísticos impulsados por la Coordinadora en la primavera alfonsinista cuando Clarín arremetía contra el bonaerense porque no cedía en darle licencias para radio y TV?

¿O acaso alguien cree que fue una casualidad que uno de los primeros actos de gobierno del Menemismo haya sido autorizar al grupo Clarín a adquirir el viejo Canal 13 y radio Mitre?

¿O alguien cree que la pauta oficial no fue un modo de domesticar a los grandes medios nacionales desde Alfonsín a la fecha?

¿O nadie recuerda los espacios en blanco en el matutino Página 12 cuando denunciaron el Swift gate? Espacios en blanco que contenían la frase: “En este lugar debería estar publicado un aviso de Presidencia de la Nación”, o cosas por el estilo.

¿O acaso alguien se olvida que Daniel Hadad era un periodista del llano antes de ser multi empresario mediático?

¿O acaso alguien cree que Néstor se peleo con Clarín por dinero?.

En rigor de verdad a la dirigencia política le interesan los medios, porque –como dijo hace algún tiempo El Loco Bielsa- son especialistas en pervertir.

Es así como ahora todos los comunicadores le saltaron a la yugular a Tinelli (“sabía con quien se asociaba”, dicen) y de paso cañazo algunos le están apuntando al CEO de la Superliga, el mercedino Mariano Elizondo.

Lo que nadie, ningún comunicador se anima a decir, es que las cosas son igual que antes. Se premia a los medios y comunicadores amigos, y se busca callar y silenciar las voces opositoras.

Este es tan evidente, que los panelistas de Intratables días pasados se enojaron con Felipe Solá cuando les dijo que los medios tenían una línea editorial a favor del gobierno. “Es mi opinión”, dijo con firmeza hostigado por una decena de periodistas indignados.

Lo cierto es que hoy por hoy, el gobierno de Cambiemos tiene el mismo manejo discrecional de la pauta publicitaria. Con una sola diferencia: le restringió a los medios del interior para derivar más a los medios hegemónicos.

Y todo indica que este gobierno –al igual que todos los anteriores- no tienen voluntad de establecer una ley de distribución de pauta publicitaria, ley que solo tiene la provincia de Tierra del Fuego.

Lo cierto es que la carnicería hoy, seguramente vuelva a repetirse al final del gobierno de Cambiemos donde la ciudadanía se enterará que las opiniones de algunos comunicadores no fueron tan objetivas como muchos creen, sino que tenían el mismo impulso que los panelistas de 6,7, 8.

Solo que en aquel caso cuestionado de periodismo militante, tenían la honestidad intelectual de informarlo. Situación que no acontece con los comunicadores oficialistas en la actualidad que salen en defensa de los errores y horrores del gobierno demostrando la utilización de una doble vara muy perversa.

 

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Author: Yesica Landola

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2 comments

hola buena la nota de Javiert pero se elvida que despues de25 años de lucha que hicimos muchos el gobierno del FRENTE PARA LA VICTORIA discutio, elaboro y aprobo la ley de medios, con fallas, con cosas para mejorar pero la unica y la primera medida de este gobirno liberal y sujeto alFMI la derogo de um plumazo
ayer Silvina Giudice, radical, funcionaria deCmabiemos recorrio los medios para mostrar la libertad de prensa
saludos cordiales Berta

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