Pasi Ala-Mieto, Cellraid

“El celular personal es la principal fuente de radiación”, dice una empresa finlandesa

  • 69
  • 12
  • 3
  • 2
  •  
  •  
  •  
    86
    Shares

Un desarrollador de tecnologías creó una aplicación para medir y limitar la radiación de cada aparato. Afirma que la terminal personal genera el 99 por ciento de la radiación absorbida por los usuarios. La situación se agravó con los teléfonos inteligentes.

Por Claudio Fabian Guevara

La batalla social contra las antenas podría estar eludiendo un debate necesario: cuál es el nivel de contaminación electromagnética que cada usuario despliega con su celular personal.

El celular personal es la principal fuente de radiación para los usuarios, sostiene la empresa Cellraid, que creó una aplicación para medir y limitar la radiación que emite cada aparato. Las cifras que muestra el dispositivo en los teléfonos inteligentes despiertan inquietud: el medidor de Densidad de Poder muestra frecuentes picos de 100.000 microW/m2, aunque el aparato esté en reposo (no llamando ni enviando mensajes). La actividad emisora de la terminal es la principal responsable. Sólo cuando se desactivan wi-fi y datos, las cifras descienden por debajo de los 10 microW/m2 hasta alcanzar por momentos 0,001, un nivel considerado seguro por muchas legislaciones.

Este enfoque no desestima la importancia del debate sobre el despliegue de la red de antenas de la industria de celulares que someten a la población a una exposición forzosa. Pero incorpora un análisis sobre la importancia del celular personal como la fuente de la radiación más cercana a los usuarios, y cuánto puede sumar cada dispositivo en forma individual al ambiente nocivo que construimos colectiva y voluntariamente.

Una empresa surgida de la industria

Cellraid es una empresa que tiene su sede en la ciudad finlandesa de Oulu, y fue concebida por Pasi Niemi, quien posee experiencia en arquitectura de software, y por Markku Kanakala, emprendedor reconocido en el país. El otro fundador es Pasi Ala-Mieto, quien funge como CEO y director general.

Pasi Ala-Mieto, Cellraid
Pasi Ala-Mieto, CEO de la empresa finlandesa Cellraid

Ala-Mieto tiene una relación especial con México y América Latina. Trabajó en la región, inicialmente promoviendo redes de Nokia y después laborando por su cuenta. “Fueron 20 años en la región: 12 años en México, 5 en Venezuela, 2 en Miami… y he pasado por todos los países”, destacó el directivo. “Prácticamente he tenido juntas con cada operador”, declaró a Hoy Telecom.

Ala-Mieto volvió a Finlandia en 2015, y lo que más llamó la atención de su experiencia en el sector de las telecomunicaciones, es que prácticamente no escuchó que se mencionara el tema de las radiaciones emitidas por los dispositivos móviles.

Por eso, cuando entró a dirigir Cellraid, se abocó a “un invento para indicar, monitorear, medir y reducir la exposición de radiofrecuencias, en otras palabras ‘radiación’ ”.

La aplicación gratuita de Cellraid denominada Quanta Monitor, cuantifica las emisiones de radiofrecuencias a las que está expuesto el usuario del dispositivo móvil cuando la terminal está a menos de 10 milímetros de su cuerpo. Esta aplicación se complementa con Quanta Guard, que limita la radiación, y con Quanta Pro, que mide las emisiones del ambiente (ver abajo “Tres soluciones técnicas de Cellraid”)

Las terminales, responsables del 99% de la radiación absorbida

Ala-Mieto ha advertido que, con el uso de los dispositivos celulares para fines distintos a las llamadas telefónicas, ha aumentado el número de personas que lleva estos aparatos ceñidos al cuerpo durante todo el día (en los bolsillos, por ejemplo).

El punto de vista central que expone Ala-Mieto es que, según su propia investigación aplicada, el 99.9989% de la radiación a la que está expuesto el usuario la genera su propia terminal, no las antenas del operador. Y también que la radiación que hoy recibe un usuario de celular rebasa entre 3 y 6 veces el tope fijado hace 2 décadas, por el incremento del tráfico de datos que implican los teléfonos inteligentes.

El tercer punto del empresario finlandés es que la regulación vigente sobre radiación, que data del año 97, se estableció cuando no existía el iPhone (que llegó 10 años después, en junio de 2007) ni la actual generación de teléfonos inteligentes con pantallas sensibles al tacto, ni las redes sociales que dispararon su uso.

Dice Pasi Ala-Mieto: “Hace 2 años inventamos algo bien interesante: no hay tecnología útil que mida exposición de radio frecuencias (=radiación) desde el punto de vista de usuario, incluyendo uplink (=teléfono), y downlink (antenas/torres y wifi). Se ha prácticamente puesto toda la atención en downlink, o sea radiobases y torres, quizás porque son grandes y visibles. Eso sirve a los operadores y fabricantes de celulares, porque pueden enseñar que los niveles de exposición a radiación son muy bajos. Es tan bajo que ´no causa daño´. Después de nuestras mediciones en laboratorios de SAR en Oulu, Finlandia, encontramos dramáticos resultados: el porcentaje de radiofrecuencias provenientes de bases/torres/antenas es solo 0.001% de la exposición que el usuario recibe, mientras que su propio teléfono produce 99.9989%. Es obvio, porque el teléfono está cerca de su usuario, y normalmente más cerca de lo que los fabricantes sugerían: 15 mm de distancia”.

Otra cosa que encontramos –agrega el empresario finlandés- es que la regulación en todos lados del mundo es vieja, tiene 20 años de antigüedad. Está basada en la teoría de que el teléfono se coloca cerca de la oreja, a una distancia de 15mm. En esta posición, los viejos teléfonos no podían pasar de una SAR de 2.0w/kg en Europa (USA 1.5w/kg). Con este criterio se fabrican los teléfonos. Pero hoy en día, pasan dos cosas: por un lado, los servicios de voz representan sólo el 5-10% de tráfico total, y la mayor parte es tráfico de datos, por lo cual el teléfono emite casi todo el tiempo. Por otro lado, muchos usuarios usan su celular en el bolsillo, a una distancia del cuerpo de entre 0 y 10 mm. Esto implica acercar una antena a los testículos, con un nivel de SAR que muchas veces es entre 6-10w/kg. “Creo que este nivel de SAR no puede ser muy sano, si el reglamento quiere que sea menos de 2.0w/kg”, dice Pasi.

Tú apuntas que los niveles de SAR admitidos por la legislación actual son obsoletos, porque las nuevas tecnologías los superan ampliamente. Mi pregunta es: Si respetamos esos niveles de SAR, ¿Deberíamos prescindir de todas las funciones que actualmente tienen los teléfonos inteligentes?

Los reguladores deberían que asegurar que no se pasan los límites que han propuesto. Y la operadores deberían que asegurar también. Lo mismo los fabricantes. Hoy en día nadie vigila, monitorea o hace mediciones de uplink + downlink de exposición de RF.

¿Cuáles son los niveles de SAR que Cellraid considera “seguros” para la gente?

No opinamos sobre temas de seguros y de salud, pero creo que por alguna razón existen los limites. Igualmente, los fabricantes de celulares han puesto una nota (en algún lado) aconsejando no usar el celular más cerca de 15mm, o algo por estilo. Si ellos mismos lo dicen, por algo será.

Fuente: Hoy Telecom (www.LDA.mx) / entrevista personal


►Las tres soluciones técnicas de Cellraid

celular personal
Las pantallas de Quanta Guard muestran distintos indicadores de contaminación electromagnética

Quanta Monitor: Corre de manera imperceptible en el teléfono y mide la exposición a radiofrecuencias, tanto la instantánea como la acumulativa en tiempo real. Los algoritmos avanzados de Quanta muestran la exposición real de SAR (tasa de exposición real), tal como la experimenta el usuario. La aplicación –gratuita, disponible en la Playstore- despliega en la pantalla del teléfono un indicador de manecillas, así como gráficas que dan cuenta de la radiación en un momento determinado y del acumulado semanal.

Quanta Guard: Es una extensión de pago de Quanta Monitor y da un paso más allá. No sólo monitorea las condiciones de emisión de radiofrecuencia, sino que controla la emisión de datos en zonas de exposición alta. Quanta Guard corta la conexión de datos si se rebasa el nivel de 1.6 vatios por kilogramo en la radiación. Sus fabricantes aducen que reduce hasta en 90% las emisiones que experimentan los usuarios, y tiene varias modalidades. Cuando se pasa nivel de SAR aceptado (1.6w/kg en USA, 2.0w/kg Europa) hay 3 opciones de configuración:

1. Full Guard: Se corta la conexión de datos hasta que de nuevo el celular está en nivel de SAR aceptado.

2. Active Guard: Se corta la conexión de datos si teléfono está en la oreja, mano o bolsillo, hasta que de nuevo el celular está en nivel de SAR aceptado.

3. Smart Guard: Se corta la conexión de datos si el teléfono está en oreja o bolsillo hasta que de nuevo el celular esté en el nivel de SAR aceptado. Pero no corta si teléfono está en la mano.

Quanta Pro: Es una solución para hacer mediciones de exposición a radiofrecuencias en el campo. Toma en consideración uplink+downlink+wifi, y permite trazar un mapa de las emisiones de radiofrecuencia en la red de cada organización. Es para uso profesional (reguladores & operadores), y guarda la información en la nube. Quanta Pro supone que el celular está a una distancia de 10 mm desde del cuerpo de su usuario, y que su teléfono está enviando & recibiendo datos.

Quanta Pro, celular personal
Quanta Pro traza mapas del nivel de emisiones de cada operador.

Autor: Redacción

  • 69
  • 12
  • 3
  • 2
  •  
  •  
  •  
    86
    Shares

Deja un comentario

*