Cárcel o mercado

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Editorial. Por Javier Guevara

Ya se está gestando un contra punto ante la posibilidad de que Agote sea el lugar de emplazamiento de una cárcel federal. Y a pesar de que existe poca información, ya hay quienes parecen comenzar a esbozar una postura tanto a favor como en contra.

También sucedió en su momento con el Mercado Nacional de Hacienda, con la fábrica de explosivos y con tantísimas cosas más. Extrañamente a muchos habitantes de la ciudad de Mercedes les preocupa la instalación de una cárcel federal en Agote pero nada dicen sobre la Unidad 5 que está en pleno casco urbano.

O sea que es claro que más que una resistencia a la actividad, existe un temor al cambio. A lo que puede pasar si…

En el 2003 se generó un interesante debate cuando el gobernador Solá anunció la instalación de un penal modelo en las instalaciones del ex regimiento 6. La movilización popular por la negativa obligó a Solá a cambiar de idea. En aquel momento muchos hablaron del ‘perfil de ciudad’; un eufemismo que surge cada vez que se busca tomar una iniciativa que modifique la modorra mercedina. Y es que parece que el ciudadano medio reclamase universidades, industrias y todo lo demás, pero no está dispuesto a pagar el costo que signifique semejante explosión de actividades.

Si efectivamente Mercedes tuviera un perfil de ciudad, las discusiones no se generarían cada vez que apareciera una oportunidad. Pero como ese perfil forma parte de un imaginario popular, ante la aparición de cada una de ellas se genera un debate que divide a la sociedad en dos.

Por supuesto que es importante conformar a la mayor cantidad de gente, pero es importante más aún buscar el bien común. A un dirigente político a veces le cabe la responsabilidad de tomar decisiones que van en contra de una porción importante de la sociedad; pero que son positivas para la comunidad en su conjunto. O bien son positivas solo para un sector, pero es justamente el más vulnerable.

¿Qué somos los mercedinos? ¿Una ciudad que aspira a ser administrativa (al estilo La Plata) o un polo industrial? ¿O un poco de ambos? ¿Y dónde se instalarían las industrias si llegaran? ¿Y qué lugar quedaría reservado al esparcimiento de los habitantes? Y como esas se pueden hacer miles de preguntas. Todas ellas con variadas y disímiles respuestas. Casi todas ellas correctas.

Es necesario que los mercedinos decidan su futuro en términos urbanísticos, culturales y económicos. Sería una decisión sana pero -sobre todas las cosas- necesaria. Para que la ciudad deje de dividirse en bandos en pugna cada vez que aparece una noticia que afecta el futuro del pueblo. Por supuesto que también sería una demostración de adultez comenzar a darla y entender que habrá quienes ganen y quienes pierdan pero que lo más importante es que gane la ciudad. Porque –independientemente de la actividad de cada uno- es esa la única posibilidad de que ganen todos.

Autor: Redacción

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