Bromatología, cuestionada en una causa

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En el mes de abril, los empleados municipales Juan Martín Azcoitía y Antonio Tilli denunciaron ante la justicia local al intendente Selva y demás funcionarios de la Municipalidad de Mercedes por irregularidades en la administración, incluyendo discriminación y persecución laboral. La denuncia –presentada con el patrocinio letrado del doctor Teófilo Buffín- recayó en la UFI 1, en ese entonces a cargo de la doctora Miriam Rodríguez. La causa cobra trascendencia porque relata cómo ambos empleados, tras informar de desórdenes administrativos, fueron progresivamente apartados de sus tareas normales.

►Declaración

El 23 de mayo fue citado a declarar ‘El Vasco’ Azcoitía quien hace 11 años es inspector de Bromatología en la Dirección de Salud. El trabajo de Azcoitía era estar apostado en los accesos de ingreso a la ciudad y controlar los comestibles que ingresaban a la ciudad, así como certificar el pago de la llamada Tasa de Abasto.

Azcoitía afirmó que dos años atrás le manifestó al veterinario municipal Jorge Lértora que faltaba dinero de la oficina de Abasto y que había detectado que “entre los proveedores que ingresaban a la ciudad, a algunos se les cobraba mal, siempre de menos y a otros no se les cobraba”. En el escrito afirma que recuerda el caso puntual de una camioneta marca Ford con cajones de pollo al aire libre –sin la debida refrigeración- y a simple vista en mal estado, en momentos que la ciudad soportaba 30º de temperatura. Azcoitía llamó al veterinario para ponerlo al tanto de esta circunstancia, y Lértora le habría dicho que se comunique con el encargado de la Oficina de Abasto. Este habría autorizado el ingreso pero le informó que iría hasta la carnicería a recibirlo y se encargaría del tema. Esto efectivamente sucedió porque el trabajador municipal siguió al camión y vio que en la puerta de la carnicería hablaban el chofer y su superior.

►Seguimiento

Azcoitía también relató que luego se le ordenó que junto a su compañero de tareas, Fabián Saleme, hicieran un operativo de seguimiento a la firma Monti de la vecina localidad de Giles. Esta empresa es la principal proveedora de pollos de la ciudad. Calculan que el 80% de las aves que se consumen, provienen de esta firma.

La empresa visita la ciudad tres veces a la semana y abonaría –según afirma el denunciante– el equivalente al ingreso de 2 mil aves mensuales. “Esa cantidad no es exacta debido a que en los operativos que se hicieron dieron como resultado que la entrada real era de diez mil seiscientos cuarenta aves”, afirma Azcoitía quien relató que el operativo para llegar a esa cifra se realizó a lo largo de 3 meses de subirse al camión, controlar la temperatura del mismo y contabilizar los pollos. “Existen constancias documentales” afirmó ‘El Vasco’.

►Extraños sucesos

A partir de ese momento Azcoitía dice desconocer qué pasos se dieron administrativamente porque comenzaron los sucesos extraños que lo afectaron.
Primero, en uno de esos operativos, le sustrajeron el talonario de cobranzas que utiliza para el cobro de determinadas tasas. Este talonario está avalado por su propia casa la cual estaba hipotecada.
Tras realizar el trámite administrativo de rigor, no solamente no le fue entregado un nuevo talonario, sino que también estuvo dos años sin que le fuese levantada la hipoteca que resguardaba aquel talonario.
Al perder el beneficio de realizar esa cobranza, perdió el beneficio del fallo de caja del 10% del básico.
Luego le quitaron las horas extras de los días sábados y se lo trasladó a la casilla de calle 2 entre 7 y 9.
Una semana después, fue nuevamente cambiado de funciones: a realizar inspecciones a la calle pero siempre dentro del área de bromatología.
A todo esto, se le negaba contestación al reclamo de una recategorización por cuanto se encontraba realizando tareas de una categoría superior a la que poseía.
Y luego, la gota que rebalsó el vaso: un empleado contratado con 8 meses de antigüedad fue puesto en planta con una categoría 4.
Ahí comenzaron los problemas de salud de Azcoitía que lo terminaron llevando al psiquiatra por la “persecución laboral” de la cual asegura haber sido víctima y presenta constancias médicas que así lo indican.

Autor: Redacción

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