Al Correo Argentino lo tienen de hijo

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Hubo pocos avances en la causa que investiga el robo de la sede en agosto del año pasado • Mientras tanto se siguen sumando hechos que tienen como blanco a los vehículos de la empresa.

La justicia federal no tiene tiempo. O al menos es más lenta que los delincuentes. Todavía no terminaron de realizar las investigaciones en torno al robo que sufrió la sede del Correo Argentino en Mercedes el pasado domingo 10 de agosto, ni mucho menos el intento de robo que sufrió un vehículo de Corasa una semana después cuando sufrió –al menos- el robo de la correspondencia de dos vehículos.

El último de ellos, el lunes 19 de enero cuando un vehículo interceptó a una camioneta de la empresa de correspondencia estatal en avenida 40 de la ciudad de Mercedes, a pocos metros de la estación de GNC.

Los malvivientes fueron extremadamente atentos con el chofer “te vamos a tratar mejor que la policía”, le dijeron y lo largaron unos kilómetros más adelante no sin antes informarle donde iba a encontrar el vehículo.

Y fue así nomás. En el vecino partido de San Andrés de Giles apareció el vehículo intacto con un detalle: la llave estaba partida. Según algunos entendidos es para evitar que la roben.

Este hecho se sumó al robo de otra camioneta, quince días antes, en el mismo lugar. Solo existió una diferencia con este ilícito. El vehículo secuestrado apareció en el partido de Luján, cerca de la fábrica Cartocoor.

►Sin novedades

Desde la justicia federal han citado a declarar a todas las personas vinculadas con los hechos: choferes, empleados y encargados como buscando milagrosamente un detalle que les permita comenzar a seguir una pista que les permita dar con los autores de los ilícitos.

La única sospecha que tienen está vinculada a las fuerzas de seguridad: hacia fines de agosto, semanas después del robo en la sede de 29 y 28, una camioneta fue interceptada por un vehículo y del mismo se bajó una persona vestida de policía que le hizo señales al chofer. Este decidió hacer caso omiso y llegó sano y salvo a la sucursal Mercedes.

El falso policía lo intentó detener en la avenida 40, cerca de la GNC, lugar que parece ser el predilecto de esta banda que asola a los choferes.

Autor: Redacción

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